OPERACIÓN REDIMENSIONAMIENTO / OJO ADVENTISTA.
La mayoria de los articulos de "Estatologico" estan siendo transferidos a dos nuevas secciones de Ojo Adventista: OPINIONES del MUNDO y NUEVO ORDEN MUNDIAL.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Ron Paul habla sobre la crisis financiera.



Ronald Ernest Paul (n. Pittsburgh, PA, Estados Unidos de América, 20 de agosto de 1935), es un médico y político del Partido Republicano de los Estados Unidos, representante por el décimo cuarto distrito de Texas en la Cámara de Representantes del Congreso de los Estados Unidos, reside en Lake Jackson, ciudad del mismo estado. Es médico obstetra y ginecólogo, graduado en la Universidad de Duke, candidato presidencial por el Partido Libertario en 1988 y candidato a la nominación por parte del Partido Republicano en la elección presidencial 2008.

En el Congreso, Paul se ha adherido a la filosofía liberal libertaria basando sus posiciones en la Constitución y los derechos de los Estados. Durante las primarias del Partido Republicano y posterior a ellas, Paul, debido a su filosofía política sobre las libertades constitucionales se convirtió en un fenómeno de Internet, siendo popular entre jóvenes tanto en la derecha como en la izquierda.

Fuente: Wikipedia.com
Vídeo: "On Financial Crisis" / 16.09.08

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Esa extraña reunión de Washington. Por Lluís Bassets

Pongamos las cosas en claro. Esa reunión ni es lo que se dice ni puede salir de ella lo que se está contando. En primer lugar, no es el G 20. Parte de la idea del G 20 de ampliar los encuentros entre los mandatarios de los países más ricos a los principales países emergentes. Pero no es el G 20 porque este formato ha reunido hasta ahora sólo a los ministros de Economía y Finanzas. Tampoco es exactamente el G 20 porque la presidencia anual corre a cargo este año de Brasil, país que naturalmente estará representado pero que no es el convocante de la reunión como correspondería: los convocantes son Nicolas Sarkozy y George Bush, dos presidentes en precario, que hacen uso uno del otro para reforzarse mutuamente; el primero en sus últimos días en la Casa Blanca para dorar un poco es lamentable cuadro que deja a su sucesor, el segundo para hinchar y a ser posible prolongar su presidencia semestral de la Unión Europea. Ni siquiera es el G 20 por la lista de países que acuden: Holanda y España se han sumado al encuentro, con toda la lógica del mundo, y eso no hace más que mejorar el formato de la reunión, pero no pertenecen a este grupo en el que se integran las economías que fueron hace unos años de países en desarrollo.

Sigamos con los asistentes. Sabemos que Barack Obama no va a ir y ni siquiera desea convertirse en un interlocutor de los asistentes en paralelo a la reunión. Tampoco habrá una representación de su equipo en el encuentro. No hay dos presidentes de Estados Unidos a la vez, se ha cansado de repetir. El presidente electo estará en Chicago, donde vive y tiene su distrito senatorial. Pero una cosa será la reunión estricta, con su comunicado y sus fotos y otra muy distinta los contactos oficiosos en los pasillos y en los hoteles y restaurantes de Washington. Como todo el mundo da por hecho que las delegaciones extranjeras querrán entrevistarse con gente de Obama, habrá tres interlocutores para atender las peticiones, según ha contado The Washington Post.

Dos de los interlocutores han sido dispuestos por los consejeros de Obama. Se trata de la ex secretaria de Estado, Madeleine Albright, y del ex congresista Jim Leach, un ‘republicano de Obama’, que le apoyó públicamente en la convención Demócrata en Denver. Y en un tercer caso, ha sido la propia Casa Blanca la organizadora del contacto: se trata del profesor de Georgetown y ex consejero de Clinton, Daniel Tarullo, que forma parte de los equipos de asesores de Obama y apareció en la foto de Chicago de la primera rueda de prensa después de la victoria. Tarullo está muy arriba en la lista para ocupar el cargo de máximo negociador comercial de Estados Unidos.

La confusión que reina en torno a la reunión no disminuye ni un ápice su importancia. La tiene el sólo hecho de que se aborde la crisis financiera en una cumbre a la que se convocan las grandes economías emergentes, y principalmente a China. Supone reconocer, de entrada, que se ha terminado la época en que Estados Unidos y Europa eran los únicos que discutían y tomaban decisiones cuando había que abordar situaciones difíciles. Cabe suponer, además, que se pondrá en marcha un debate a fondo, que desbordará a los gobiernos participantes, sobre cómo hay que organizar el nuevo orden económico y financiero internacional.

Está claro que sobra prosopopeya. No habrá reforma alguna del capitalismo, será un proceso lento y complejo, tardaremos en saber la orientación exacta del proceso. Exactamente el tiempo en que la nueva Administración Obama se instale y adopte posiciones claras: de momento el equipo del nuevo presidente prefiere no comprometerse ni atarse las manos. Y por eso se ha quedado en casa.

Fuente: De Alfiler al Elefante.
Autor: Lluís Bassets es periodista. Director adjunto de EL PAÍS. Se ocupa de las páginas y artículos de Opinión.

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lunes, 10 de noviembre de 2008

EL SIGUIENTE BRETTON WOODS. Por Joseph E. Stiglitz

El mundo está cayendo en una grave desaceleración mundial, probablemente la peor del último cuarto de siglo, quizá incluso la peor desde la Gran Depresión de 1929. Una crisis que, en más de un sentido, es made in USA, fabricada en Estados Unidos.

Estados Unidos exportó sus hipotecas tóxicas al resto del mundo en forma de títulos respaldados por activos. Exportó su filosofía desreguladora del mercado libre, algo que ahora hasta Alan Greenspan, su sumo sacerdote, admite que fue un error. Exportó su cultura de irresponsabilidad empresarial y la opaca práctica de las opciones de compra de acciones, que fomentan esa mala contabilidad que, al igual que ocurrió en los escándalos de Enron y Worldcom hace unos pocos años, tan importante ha sido en este descalabro. Como colofón, EE UU ha exportado su desaceleración económica.

La Administración de Bush ha acabado haciendo lo que todos los economistas le instaban a hacer: inyectar más liquidez en los bancos. Sin embargo, como siempre, el problema está en los detalles, y puede que el secretario del Tesoro estadounidense, Henry Paulson, haya logrado incluso echar por tierra esta buena idea, ya que parece haber concebido una recapitalización bancaria que no va a producir la reactivación del crédito, algo que no sería nada bueno para la economía.

Más importancia tiene aún que las condiciones impuestas por Paulson a los bancos estadounidenses receptores de capital sean mucho peores que las dictadas por el primer ministro británico Gordon Brown (por no hablar de las que consiguió Warren Buffett cuando proporcionó mucho menos dinero a Goldman Sachs, el banco de inversión más sólido de EE UU). Los precios de las acciones demuestran que, para los inversores, éste ha sido un acuerdo excelente.

Una de las razones para preocuparse por el mal acuerdo que se ha ofrecido a los contribuyentes estadounidenses es la deuda nacional que se nos viene encima. Antes incluso de esta crisis financiera, estaba previsto que el endeudamiento de EE UU pasara de 5,7 billones de dólares en 2001 a más de 9 billones este año. Por sí sola, la deuda del presente año se acercará al medio billón, y la del año próximo, al acentuarse la desaceleración en Estados Unidos, será todavía mayor. El país necesita un gran paquete de medidas de estímulo. Pero los conservadores fiscales de Wall Street (sí, los mismos que nos han conducido a este bajón) ahora pedirán que se modere el déficit (lo cual nos recuerda a Andrew Mellon en la Gran Depresión de 1929).

Podemos decir que la crisis se ha extendido a los mercados emergentes y a los países menosdesarrollados. Por curioso que parezca, Estados Unidos, pese a todos sus problemas, sigue considerándose el lugar más seguro para depositar el dinero. Supongo que no es muy sorprendente, ya que, con todo, el aval del Gobierno de EE UU tiene más credibilidad que el de un país del Tercer Mundo.

Mientras Estados Unidos rebaña los ahorros del mundo para solucionar sus problemas, las primas de riesgo se disparan y, por todas partes, la renta, el comercio y los precios de las materias primas se hunden. Los países en vías de desarrollo van a pasarlo mal. Probablemente algunos vayan a sufrir más que otros: los que ya antes de que arreciara la crisis tenían un considerable déficit comercial, los que debían refinanciar una deuda nacional y los que mantenían vínculos comerciales estrechos con Estados Unidos. Los países que, como China, no han liberalizado del todo sus mercados financieros y de capital, se congratularán de no haber cedido ante Paulson y el Tesoro estadounidense, que les conminaban a hacerlo.

Muchos están pidiendo ayuda ya al Fondo Monetario Internacional (FMI). Lo que se teme es que, al menos en ciertos casos, el FMI retome sus antiguas y fallidas recetas, basadas en una contracción fiscal y monetaria que no hará más que incrementar la injusticia en el mundo. Aunque los países desarrollados apliquen políticas estabilizadoras anticíclicas, los que están en vías de desarrollo se verán obligados a tomar otras de carácter desestabilizador que alejarán el capital cuando más lo necesitan.

Hace diez años, en la época de la crisis asiática, se habló mucho de la necesidad de reformar la arquitectura financiera mundial. Es evidente que se hizo poco, demasiado poco. En esa época, muchos pensaban que lo que de verdad buscaban esos nobles llamamientos era impedir una auténtica reforma: los que se habían beneficiado del sistema anterior sabían que la crisis pasaría y, con ella, las demandas de reforma. No podemos permitir que eso vuelva a ocurrir.

Quizá estemos de nuevo ante una situación como la de Bretton Woods. Las antiguas instituciones han reconocido que la reforma es necesaria, pero se mueven tan lentas como los glaciares. No hicieron nada por impedir la crisis actual y preocupa que no sean capaces de reaccionar eficazmente ahora que arrecia.

Tuvieron que pasar 15 años y una guerra mundial para que el mundo se reuniera a abordar las debilidades del sistema financiero común que contribuyó a la Gran Depresión de 1929. Esperemos que en esta ocasión no nos cueste tanto tiempo, ya que, dado el grado de interdependencia global, simplemente los costes serían demasiado elevados.

Sin embargo, mientras que el antiguo Bretton Woods lo dominaron Estados Unidos y Gran Bretaña, el panorama global actual es notablemente distinto. De igual manera, las antiguas instituciones de Bretton Woods acabaron definiéndose a partir de un conjunto de doctrinas económicas que ahora se han revelado fallidas, no sólo en los países en vías de desarrollo, sino en el propio núcleo del capitalismo. La inminente cumbre mundial, para conducir realmente a la creación de un orden financiero más estable y equitativo, deberá enfrentarse a estas nuevas realidades.

Fuente: El País.com
Autor: Joseph E. Stiglitz, catedrático de Economía de la Universidad de Columbia y premio Nobel de Economía en 2001, es coautor, junto a Linda Bilmes, de The three trillion dollar war: the true costs of the Iraq conflict. © Project Syndicate, 2008. Traducción de Jesús Cuéllar Menezo.

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domingo, 9 de noviembre de 2008

'Hologramas', pantallas táctiles...

Las cadenas de EE UU usan las tecnologías punteras y ponen en práctica las ideas más novedosas en las retransmisiones electorales para captar audiencia
Las cadenas han tratado de igualar con una orgía de novedades visuales la importancia histórica de unas elecciones para las que llevaban meses preparándose. La NBC fue probablemente la que desplegó la imagen más galáctica. Utilizando el llamado sistema Brainstorm 3D, hasta ahora exclusivo de Hollywood, consiguió que sus periodistas interactuaran físicamente con los datos electorales en un estudio con fondos virtuales que emulaban el Capitolio estadounidense y donde los números y los gráficos aparecían y desaparecían frente a ellos a velocidades de vértigo.


Lo más surrealista

La cadena Fox creó cubos en 3D en cuyas diversas paredes se mostraban pantallas en las que se veía a otros presentadores situados en diferentes estudios. Las pantallas táctiles fueron utilizadas prácticamente por todas las cadenas, aunque las de la CNN, de gran tamaño, fueron las más llamativas. Fue esa cadena la que protagonizó el gran momento de surrealismo tecnológico de la noche: la entrevista que el periodista Wolf Blitzer le hizo en directo a la reportera Jessica Yellin, que apareció en Washington bajo forma de holograma cuando en realidad estaba en Chicago (ver vídeo).

En medio del recuento de votos, la CNN pidió a sus espectadores que miraran con atención lo que iba a ocurrir: conectó en directo con Yellin, quien, emulando a Obi-Wan Kenobi en La guerra de las galaxias, se materializó desde Chicago en su versión virtual en medio del estudio neoyorquino de la CNN. "Eres un holograma fantástico", le dijo sonriente Blitzer mientras la reportera, rodeada de un trémulo halo de luz, hacía bromas comparándose con la princesa Leia (de la misma película).

Horas después, el periodista Anderson Cooper teletransportaba desde esa misma ciudad hasta su estudio a will.i.am, el músico que le hizo la canción al Yes we can de Obama.

En realidad, el supuesto holograma, que ha sido objeto de mofa entre los mejores comediantes del país, -desde Jon Stewart a Jay Leno- no ha conseguido la buena prensa que la CNN esperaba: la mayoría de las publicaciones dedicadas a la tecnología han atacado el invento, entre otras cosas porque en realidad no es un holograma aunque así lo haya querido llamar la cadena.

Un holograma es la reproducción de una imagen en tres dimensiones. Se construye utilizando luces de láser que graban una película fotosensible y que al recibir la luz adecuada proyectan la imagen en tres dimensiones y permiten verla a quien está frente a ella. Según explicó la CNN a través de David Bohrman, su vicepresidente, la técnica utilizada en este caso se basa en el uso de una sala redonda con fondos neutros verdes donde se han colocado 35 cámaras de alta definición situadas a 15 centímetros de distancia cada una, a la altura de los ojos y ocupando un espacio de 220 grados alrededor del sujeto. Después esa imagen se retransmite por satélite y se reconstruye por ordenador. Se hace lo mismo con la información meteorólogica: los espectadores ven un mapa detrás del hombre del tiempo pero en realidad no hay nada. Tras él hay una pantalla verde -el chroma key- sobre la que se puede mostrar cualquier cosa, en este caso una persona.

"Los presentadores del tiempo llevan años utilizando la pantalla verde pero eso se hace con una sola cámara. Ahora lo podemos hacer con 35 cámaras a la vez por lo que puedes enviar a una persona", explicó Chuck Hurley, quien dirigió la operación para la CNN. Y al igual que hacen los hombres del tiempo, que hablan de nubes y claros utilizando como referencia una pequeña pantalla que el espectador no puede ver, el periodista que entrevistaba a los hologramas tampoco podía verlos, su única referencia era un círculo en el suelo y un pequeño monitor que retransmitía su imagen real. Si hubieran sido realmente hologramas Blitzer no hubiera mirado hacia el vacío sino hacia la imagen tridimensional.

La cadena no desveló el coste de la tecnología utilizada, proporcionada por la empresa israelí SportVU, que está creando nuevas fórmulas para grabar partidos de fútbol con efecto de la película The Matrix, es decir, con perspectiva de 360 grados en las repeticiones de las jugadas. No obstante, el encargo de la CNN ha retrasado el lanzamiento de esa aplicación que aún no tiene fecha de estreno.

Fuente: El País.com
Autor: BARBARA CELIS - Nueva York

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sábado, 8 de noviembre de 2008

'Poder negro'

Ahora se ha visto que el verdadero poder negro tenía poco que ver con aquellas panteras de Harlem, conducidas por Malcom X, quien fue abatido a tiros en 1965. Ni tampoco con el gesto de los atletas Tommie Smith y John Carlos, que levantaron el puño enfundado en un guante negro en lo alto del podio durante los Juegos Olímpicos de México.

Puede que el sueño de Martin Luther King, baleado igualmente en Memphis en 1968, haya servido de sedimento moral al triunfo de Barack Obama, pero los peldaños que lo han conducido hasta la Casa Blanca han sido construidos por una larga seducción estética de la gente de esa raza, que al margen de la rebeldía, ha aflorado ahora políticamente desde el inconsciente de la sociedad norteamericana. Los blancos de Estados Unidos ya habían entregado su alma al jazz desde el inicio del siglo pasado. Louis Armstrong, Billie Holliday, Duke Ellington, Ella Fitzgerald, Ray Charles, Charlie Parker y muchos más, pese a vivir machacados, fueron héroes y su música aceptada como expresión de la libertad acompañó a los marines hasta Europa en la II Guerra Mundial. El swing está asociado al desembarco de Normandía. El mítico atleta negro Jesse Owens, nacido en Alabama, ya conquistó cuatro medallas de oro en los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936 y obligó a Hitler a abandonar la tribuna. Cassius Clay pasó del boxeo a la mística sufí, Magic Johnson y Michael Jordan han demostrado que el cuerpo puede volar, Carl Lewis batió todos los récords de velocidad, las hermanas Venus y Serena Williams han sido imbatibles en tenis, Tigre Woods es el número uno en golf. La admiración que los deportistas de esa raza han despertado entre sus conciudadanos blancos ha terminado por pasar desde la musculatura al cerebro. Barack Obama se ha elevado en el último peldaño del podio político como un atleta más, en sus mítines ha sido aclamado como lo fueron los grandes del jazz después de un concierto memorable. La música negra es el alma de Norteamérica. No ha sido la rebeldía social sino un estilo el que ha triunfado. Puede que el mundo se hunda, pero en la fiesta del 20 de enero, cuando entre Obama en la Casa Blanca, sonará el leve milagro del swing y va a parecer que todo se ha salvado.

Fuente: El País.com
Autor: Manuel VICENT

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martes, 4 de noviembre de 2008

BARACK OBAMA nuevo presidente electo de los EE.UU


  • Martes Negro (titulo de portada) Barack Obama, el primer presidente negro en la historia de los EE.UU. Critica, Argentina.
En unas elecciones históricas y con una asistencia récord a las urnas, el demócrata Barack Obama venció al republicano John McCain por 334 electores contra 155 y se convirtió en el primer presidente negro de los Estados Unidos, 45 años después del movimiento social y civil que llevó a Martin Luther King y a más de un millón de peregrinos a esbozar su "sueño" de igualdad entre todos los norteamericanos...

  • Obama presidente y ya cambio la historia. El País, Uruguay

"¡Change, change!" "¡Obama, Obama!". Los gritos atronaron el Parque Grant de Chicago. Se oyeron cantos, se vieron lágrimas. Las cadenas televisivas acababan de hacer el anuncio. Barack Obama había ganado las elecciones de Estados Unidos.Un final histórico para unas elecciones históricas, luego de una campaña de 21 meses. El del demócrata Barack Obama era también un triunfo anunciado, que revoluciona la historia política del país y lleva por primera vez a un hombre de raza negra a la Casa Blanca...

  • Obama culmina el sueño de cambio.El País, España

Obama lo ha conseguido. En medio de una expectación mundial, los estadounidenses han aceptado el reto de cambio propuesto por el candidato demócrata a la Casa Blanca al otorgarle una clara victoria en las elecciones celebradas este histórico martes, 4 de noviembre, en Estados Unidos, lo que le convierte en el primer presidente negro de la historia de este país.

  • Ganó Obama y EE.UU. tendrá su primer presidente negro. Clarín, Argentina.

Logró un triunfo histórico con el que pone fin a ocho años de gobierno republicano. Se impuso en los estados del noreste, el norte y el oeste. En el centro y el sur votaron mayoritariamente por McCain. Deberá dirigir un país que tiene dos guerras en el extranjero y la mayor crisis económica en más de 70 años...

  • El "yes, we can" se hizo realidad. 20minutos, España

Se cumplieron todos los pronósticos... y se hizo historia. Siglo y medio después de la abolición de la esclavitud, Barack Obama, de 47 años, se ha convertido en el primer presidente negro de los Estados Unidos, al vencer al republicano John McCain, según todas las proyecciones de las principales cadenas de televisión estadounidenses...

  • "Si alguien tenía dudas de que en EE.UU. todo es posible, esta es su respuesta", dijo Obama. Perfil, Argentina
Ante una multitud en Chicago, el demócrata habló de esperanza, democracia, libertad y llamó a dejar de lado diferencias políticas. La esencia del mensaje positivo que lo llevó al Salón Oval....

  • Barack Obama es el nuevo Presidente de EEUU: "Estados Unidos es un país donde todo es posible". La Tercera, Chile
Rodeado por miles de seguidores en el Parque Grant, donde se realiza una megafiesta para celebrar el resultado de las elecciones, el flamante Presidente agradeció el apoyo de los millones de estadounidenses que lo apoyaron y sostuvo que "el triunfo les pertenece"...

"Sí, podemos", repitió una y otra vez Barack Obama tras asegurarse la presidencia de Estados Unidos, durante una bulliciosa celebración en Chicago ante miles de simpatizantes que vibraron al son del histórico momento...
  • Negro, joven y reformista, Barack Obama ya es el nuevo presidente. La Republica, Uruguay

Donde nació la crisis mundial, nace una voluntad de cambio. Entre las cenizas de un sueño belicista que se hizo pesadilla, la gente simple eligió el cambio...

  • 'El cambio ha llegado a Estados Unidos", dijo Obama en su primer discurso como presidente electo. El Tiempo, Colombia

En medio de decenas de miles de personas concentradas en un parque de Chicago, el senador demócrata dijo que pese a las dificultades que enfrentarán, 'seré honesto'.

  • EE.UU. vota por el cambio. La Hora, Ecuador

El demócrata Barack Obama logró una victoria histórica en las elecciones de Estados Unidos y se transformó el primer afroamericano electo presidente, informaron anoche los canales de televisión estadounidenses. La elección de Obama es histórica, en un país donde los afroamericanos no tenían derecho al voto hace apenas un medio siglo...

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EE UU elige hoy entre pasado y futuro

La carrera hacia la Casa Blanca - El día decisivo.
McCain representa la honestidad y la figura del héroe; Obama, la ilusión de cambio - El demócrata se beneficia de la necesidad colectiva de pasar página.

Concluida la más larga y apasionante campaña electoral de la historia, el pueblo estadounidense está obligado hoy a optar entre un cambio sin precedentes que promete dibujar un nuevo escenario en este país y en el mundo o una ligera corrección del rumbo seguido en los últimos años. Barack Obama y John McCain representan dos visiones distintas de la vida y de la política, dos generaciones. Ambos son, en diferente medida, símbolos de la grandeza de esta nación. Pero, mientras McCain basa su credibilidad y su fuerza en el pasado, Obama es el mejor testimonio posible del futuro.

Con todos sus altibajos y con todas sus dificultades, esta campaña ha permitido descubrir a dos grandes personalidades. Una, la de McCain, más conocida. Su leyenda de preso en Vietnam, su tradición de independencia, de contestación y de honestidad intelectual, estaban acreditadas desde hacía tiempo y, probablemente, conseguirán sobrevivir a una campaña republicana muy mal diseñada estratégicamente; otra, la de Obama, desconocida para el gran público. Pero hoy su figura esbelta y su voz de barítono forman parte de la cotidianidad de los norteamericanos, que han descubierto en estos casi dos años a un político tranquilo, bien preparado y, en última instancia, confiable.

"Las encuestas hablan de un electorado que ha llegado a la conclusión de que Obama será un buen presidente. Las dudas que prevalecían al principio se han desvanecido", afirma Peter Hart, el responsable de la encuesta publicada ayer por The Wall Street Journal que le da al candidato demócrata ocho puntos de ventaja.

Es relevante el hecho de que también puede deducirse de la mayoría de las encuestas que McCain sería un gran presidente. Aunque éste ha ofrecido algunos perfiles inquietantes en la campaña, como su carácter impulsivo y su pasividad al aceptar el juego sucio. Pero los ciudadanos parecen retener todavía la imagen del político que apareció el sábado por la noche en el programa de televisión Saturday Night Live riéndose de sí mismo, de su partido y de su campaña, un político entrañable a quién es fácil querer.

No ha sido ésta una batalla entre el bueno y el malo. No llegan hoy los estadounidenses a las urnas con la duda sobre qué figura les ha inspirado o cuál merece más confianza. Obama es el claro favorito a la victoria, no porque su rival haya fracasado, sino porque él representa el futuro y McCain, por su edad, por su historia, por su mensaje, es el pasado. Un pasado no necesariamente aborrecido por electores o, al menos, no en todas sus facetas. Hay aspectos del patriotismo y la entrega de McCain que muchos votantes de Obama admiran y quisieran incluso ver en su propio candidato.

Pero el tiempo en el que McCain le ha tocado pedir la confianza a sus conciudadanos para ser presidente no es su tiempo; es el tiempo de Obama. Desde el 11 de septiembre de 2001 hasta la fecha han pasado demasiadas cosas -demasiadas cosas malas- como para que los norteamericanos no deseen pasar la página.

La popularidad del Gobierno de George W. Bush es raquítica -poco más del 20%- y el empacho de conservadurismo (especialmente de sus expresiones más toscas, como Guantánamo, las torturas, las escuchas telefónicas, la invasión permanente del espacio privado, los abusos de poder, la indiferencia ante el dolor de Nueva Orleans, la insensibilidad ante el deterioro de las condiciones económicas) resulta evidente.

El senador McCain no ha estado ligado a todas esas políticas. Incluso ha sido detractor de algunas de ellas. Pero su etiqueta partidista le pesa hoy más de lo que él quisiera, y su propia biografía no deja de ser una muestra de aquellos tiempos que millones de norteamericanos quieren dejar atrás.

La alternativa que encuentran no es fácil: un negro con escasísima experiencia, hijo de un inmigrante que se desentendió de él cuando era niño, con un nombre suajili y un segundo apellido tan explosivo en esta época como Husein.

Ésa es la apuesta que los estadounidenses tienen que hacer si quieren optar por el futuro. Algunos de los rasgos personales de Obama lo certifican como una opción muy arriesgada, pero, al mismo tiempo, acentúan su dimensión de cambio y, en todo caso, si las encuestas no fallan, se trata de un riesgo que los estadounidenses están dispuestos a correr.

¿Qué puede nacer de esa victoria? Muy difícil de saber. Pero es más fácil responder a ¿qué puede surgir de esta campaña que acabó ayer? De esta campaña no va a surgir, por ejemplo, un Gobierno revanchista de izquierda que deshaga por deshacer y que castigue o premie con arbitrariedad ideológica. De esta campaña va a surgir con alta probabilidad un país más unido.

Algunas voces conservadoras extremistas están alertando del riesgo de que una presidencia demócrata, sumada al refuerzo de la mayoría de ese partido en el Congreso, instaurará un régimen de partido único que amenazará las tradiciones norteamericanas. Otros radicales del otro bando se frotan las manos ante la oportunidad que se le presentan a los sindicatos y a los activistas de izquierdas. Obama ha advertido a ambos lados que se olviden. Ha prometido gobernar desde el centro, integrar a republicanos -incluso en altas instancias de Gobierno- y liderar el cambio para un país que, en su mayoría, parece mirar hacia el futuro, pero hacia un futuro con estabilidad.

Fuente: ElPaís.com
Autor: ANTONIO CAÑO - Washington
Cartoon: Daryl Cagle / caglecartoons.com

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domingo, 2 de noviembre de 2008

Dios, racismo e ideas. Por Moisés Naim

Sin el apoyo de la derecha cristiana estadounidense es imposible ganar una elección presidencial en ese país. La campaña electoral del 2008 será definida por el choque entre ideas diametralmente opuestas acerca de política internacional, economía y salud pública. Estados Unidos no está preparado para elegir a un negro como presidente.

Nada de esto resultó ser cierto. Hoy sabemos que Dios, el racismo y las ideas no fueron los protagonistas fundamentales de estas elecciones. Fueron desplazados por la crisis económica, la historia personal de los candidatos, el fracaso de George W. Bush y el uso avanzado de Internet como fuente de fondos, difusión de mensajes y reclutamiento de activistas.

Ni Barack Obama ni John McCain se refirieron tanto a Dios en sus discursos y mensajes publicitarios como lo hicieron sus predecesores en elecciones anteriores o sus rivales en las elecciones primarias de sus partidos. Los líderes más poderosos de la maquinaria político-religiosa de la derecha estadounidense fueron menos influyentes en estas elecciones de lo que han sido por décadas. Su principal triunfo fue la imposición de Sarah Palin como candidata a la vicepresidencia y quien inmediatamente metió a Dios en sus discursos. Explicó, por ejemplo, que los soldados estadounidenses van a Irak a cumplir una "tarea de Dios", quien, según ella, "tiene un plan bien definido al respecto". Pero mientras este tipo de mensajes antes era común, en esta campana fue infrecuente. Dios fue exiliado de esta campaña electoral

Y el racismo también. Un negro, hijo de un inmigrante sin fortuna, puede sólo con su talento y su esfuerzo llegar a la presidencia de Estados Unidos. El color de su piel no ha sido el obstáculo insalvable que el mundo entero suponía que destruiría la carrera política de Obama. ¿Quiere decir esto que en Estados Unidos no hay racismo y que el color de la piel de Obama no jugó papel alguno en la elección? Por supuesto que no. Pero el hecho es que, para millones de estadounidenses que lo apoyan, la raza de Obama ha importado menos que otros factores. Esto es más sorprendente para el resto del mundo que para los estadounidenses. Fue siempre más difícil ver a Obama victorioso para un británico que sabe cuán lejos está su país de elegir como primer ministro al hijo de un paquistaní, o para un español que sabe que falta mucho para que un descendiente de marroquíes se instale en la Moncloa o para el japonés que sabe imposible que un hijo de coreanos llegue a estar a cargo del Gobierno. Desde esta perspectiva, que un negro pueda llegar a ser el presidente de los Estados Unidos era simplemente inimaginable. Esto nos dice más del racismo que hay en el resto del mundo que el que aún persiste en Estados Unidos.

A las ideas tampoco les fue bien en estas elecciones estadounidenses. En momentos en que el mundo ha perdido anclajes fundamentales en la economía, la geopolítica, la sociedad o el medioambiente, McCain y Obama no se destacaron por la originalidad de las ideas en las que fundamentaron sus propuestas electorales. En esta campaña las ideas fueron poco importantes a la hora de definir los resultados. Obama y McCain hicieron lo posible por diferenciar sus propuestas y, en muchos sentidos, sus ofertas son diferentes. Pero el país no se ha enterado. Muy pocos votantes saben en qué se diferencian las políticas económicas de McCain de las de Obama o cómo varían las reformas al sistema de salud que propugnan, o en qué son diferentes las maneras en que proponen relacionarse con China.

Los eslogans y las frases simples son la norma en todas las elecciones en todas partes. Son raros los comicios donde la discusión a fondo de propuestas tiene el protagonismo. Por más importantes que sean, las ideas siempre son más aburridas que las conversaciones sobre la personalidad, el carácter y la vida de los candidatos. ¿Qué ideas pueden realmente competir, en una conversación de sobremesa, con las espectaculares historias personales de McCain y Obama? ¿O con la historia de la Palin desollando alces en Alaska?

Las elecciones estadounidenses de 2008 introdujeron muchas novedades. Desde el inesperado ascenso de candidatos que no contaban con el apoyo de las élites tradicionales de sus respectivos partidos hasta una gran cantidad de innovaciones en el uso de Internet como instrumento para organizar la actividad política. Naturalmente, la novedad más trascendental es Barack Obama. Y esta novedad no sólo impacta en Estados Unidos. A partir de ahora, y en todo el mundo, jóvenes pobres, marginados y hasta aquellos abandonados por su padre han sido informados de que ascender los picos más altos no es un sueño imposible. Sí se puede.

Fuente: ElPaís.com / 10.02.08
Autor: MOISÉS NAÍM La carrera hacia la Casa Blanca

  • Excelente análisis de Moisés Naim en El País de España. No es noticia sobre los excelentes columnistas y analistas de el diario mas leído y seguramente el mas importante de habla hispana. No intento quitarle lectores, cada vez que tomo -ja ja, obviamente imposible- una de sus notas "prestadas" sino realmente reconocer y resaltar aquellas notas trascendentes... por el bien del pensamiento, por el bien del conocimiento, por el bien de todos... Tato

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sábado, 1 de noviembre de 2008

BREVE HISTORIA de EE.UU. Extracto de 'Bowling for Columbine' de Michael Moore



Bowling for Columbine es una película dirigida y protagonizada por Michael Moore. Ganó un Oscar a la mejor película documental y ha sido admirada y repudiada casi por igual. Se empezó a proyectar el 11 de octubre de 2002.

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martes, 28 de octubre de 2008

Fortalezas y debilidades de Obama y McCain


Experiencia o renovación; blanco o negro; juventud o veteranía. Barack Obama o John McCain ¿Quién será el presidente de EE UU?

Uno de los dos será el próximo presidente de EE UU. Los dos son senadores, uno por Arizona, el republicano John McCain y otro por Illinois, el demócrata Barack Obama. Pero, ¿cuáles son sus fortalezas y sus debilidades? ¿Qué imagen de ellos tendrán los votantes el 4 de noviembre? Conózcalos un poco mejor:

BARACK OBAMA, LA REVELACIÓN

¿Quién conocía a Obama hace cuatro años? ¿Quién no conoce a Obama hoy? Esa es la cuestión. El senador demócrata es para muchos la personificación del espíritu del relevo generacional en la política estadounidense. Nacido en Hawai hace 47 años, hijo de un keniata y una mujer blanca de Kansas, es el primer afro-americano en ser elegido candidato a la presidencia de los EE UU.

Doctor en derecho ("Magna cum laude") por la prestigiosa Universidad de Harvard, Obama regresó a Chicago y empezó a trabajar en política luchando por las mejoras en los barrios más desfavorecidos, labor que combinó con un puesto de profesor universitario.

En una carrera meteórica, pero escalón a escalón, el senador despuntó finalmente en la convención demócrata de 2004 con un discurso que cautivó a la nación como joven valor en alza. En él recriminaba a Bush la guerra de Irak y defendía su apuesta por un un país unido en contra de uno dividido entre liberales y conservadores.

Sólo cuatro años después lucha por ser el presidente de EE UU, con Joe Biden de vicepresidente. Obama está casado con Michelle, abogada, y tienen dos hijas. Aunque su padre era musulmán él se reconoce en el cristianismo. Aficionado al baloncesto, está en una lucha permanente por dejar de fumar.

Sus puntos fuertes:

  • Una carismática imagen de frescura que le hace personificar el relevo generacional en la política estadounidense.
  • Una red de apoyos que se manifiesta en la inmensa fortuna recaudada a base de grandes donaciones y de pequeñas cantidades anónimas por Internet.
  • Un gasto en campañas de publicidad cuatro veces superior al de su contrincante.
  • Un partido cohesionado a su alrededor, algo que parecía impensable en las primarias, cuando derrotó al peso pesado de Hillary Clinton.
  • Ha convencido a los líderes internacionales y a la población mundial. Ha sido recibido por Sarkozy y Merkel. Berlín se puso a sus pies con un mitin al que acudieron más de medio millón de personas.
  • Joe Biden, un candidato con experiencia política para la vicepresidencia.

Sus debilidades:

  • La raza es, posiblemente, la mayor preocupación. Su objetivo, combatir el 'efecto Bradley', según el cual los estadounidenses eligen a los negros en las encuestas y a los blancos en las urnas.
  • Su segundo nombre, Hussein, puede traerle disgustos en la América profunda. La misma que le identifica con terroristas islámicos por su pertenencia a una iglesia cuyo párroco salió en defensa de los autores del 11-S en un sermón, sin tomar en cuenta que los Obama, desde entonces, no han vuelto al templo que frecuentaron semanalmente durante dos décadas.
  • La falta de experiencia política, con sólo cuatro años en Washington, que parecen pocos comparados con los tres mandatos de su oponente.
  • También habrá americanos que le recriminen su uso, confeso, de drogas ilegales en la juventud: marihuana, alcohol y cocaína, aunque su feroz batalla contra su adicción al tabaco tal vez mitigue este golpe.

JOHN McCAIN, EL VETERANO

McCain es sin duda uno de los políticos estadounidenses de mayor renombre. No ha sido necesario que se diera a conocer, pero aun así necesita convencer, y no sólo al electorado demócrata sino al suyo propio, al conservador, donde también siembra dudas. Si saliera elegido, sería el presidente más viejo jamás elegido en EE UU.

John McCain nació en Panamá, donde prestaba servicio militar su padre, en 1936. De formación militar, casi muere en la guerra de Vietnam durante un bombardeo aéreo de Hanoi. Allí fue capturado y hecho prisionero desde 1967 hasta 1973. Tiene todavía marcas de las torturas que le dejaron secuelas en su movilidad. De hecho, no puede levantar los brazos por encima de su cabeza.

Estuvo casado antes de conocer a su actual mujer, Cindy McCain, acaudalada hija de un millonario distribuidor de cerveza. Tres veces elegido senador, tiene fama de disentir del pensamiento de su partido en ocasiones. McCain perdió una anterior nominación en 2000, de la que salió victorioso George Bush. Ahora, concurre con la gobernadora por Alaska, Sarah Palin.

Sus puntos fuertes:

  • Es un político de renombre, con tres mandatos de experiencia en el senado. Conoce la política de Washington a la perfección.
  • Tiene un carácter tempestuoso y bromista, algo que para los politólogos es sinónimo de capacidad de liderazgo.
  • Su pasado como héroe de guerra, prisionero y con secuelas, es un valor añadido para buena parte del electorado.
  • Su marcado cariz centrista puede aglutinar el voto de diversas tendencias políticas.

Sus debilidades:

  • Está casado con una multimillonaria y los demócratas le reprochan su desconocimiento de la clase media. (Él mismo respondió una vez que no sabía cuántas casas tenía)
  • Suceder como candidato republicano a George Bush, el presidente saliente peor valorado de la historia.
  • No contar con un partido cohesionado a su lado, en parte por sus opiniones 'liberales' respecto a la inmigración, el matrimonio gay o las licencias de armamento.
  • Su salud. Tiene 72 años y el 2000 fue tratado de cáncer de piel (melanoma) aunque asegura que la salud no le da disgusto alguno desde 2005.
  • Sarah Palin, una controvertida elección, que las encuestas dieron en su día como revitalizante de su candidatura se ha convertido en un lastre.
Fuente: 20minutos.es
Autor: AMAYA LARRAÑETA

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lunes, 27 de octubre de 2008

Todo lo que quisiste saber sobre las elecciones a la Presidencia de los EE UU

1. ¿Cuándo son las elecciones?

Este año será el martes 4 de noviembre.

2. ¿Por qué siempre tienen lugar en noviembre?

Por ley, la elección general del presidente de los EE UU tiene lugar cada cuatro años, el primer martes siguiente al primer lunes de noviembre.

Esta regla tiene una explicación histórica: en sus orígenes los EE UU era un país predominantemente agrario. Por ello, se estableció una época del año que estuviera después de la cosecha de invierno pero antes de que el tiempo fuera peor para viajar. Como la mayoría de votantes vivían lejos de los lugares de voto, se eligió martes en vez del lunes, para que los ciudadanos pudieran salir después de los oficios religiosos del domingo y llegar con tiempo para emitir su voto.

3. ¿Cuánta gente puede votar?

En EE UU el sufragio es universal para todos los mayores de 18 años. Para registrar su voto deben cumplir los requisitos de residencia de su Estado correspondiente.

Este año, el Centro Electoral de los EE UU espera superar los 177 millones de votantes (de 217 millones que podían hacerlo) de las últimas elecciones.

4. ¿Cómo se vota?

El 4 de noviembre, durante todo el día, los norteamericanos que deseen votar tendrán que acercarse a las escuelas, iglesias o ayuntamientos donde les corresponda. La tecnología cada vez está más presente en las elecciones y las máquinas de voto electrónico cada año son más usadas. Son muy polémicas porque la empresa que las fabrica, Diebold, es abiertamente pro republicana.

5. ¿Qué se elige en estas elecciones?

Las elecciones en los EE UU del próximo 4 de noviembre servirán para elegir al presidente número 44 del país. Al mismo tiempo se votará para elegir todos los escaños de la Cámara de Representantes (el Congreso) y un tercio de los escaños del Senado.

6. ¿Por qué no sigue George W. Bush?

Aunque quisiera no podría por Ley. La Vigésima Segunda Enmienda a la Constitución de los EE UU prohíbe que una persona sea elegida presidente en más de dos ocasiones.

7. ¿Quiénes se presentan para ser presidente de los EE UU?

El republicano John McCain (nacido en la zona del Canal de Panamá en 1936) y el demócrata Barack Obama (Hawai, en 1961).

Ambos, por supuesto, cumplen los requisitos que marca la Constitución para ser candidato presidencial: ser ciudadano de los EE UU por nacimiento, tener 35 años como mínimo (no hay máximo de edad, por lo que parece) y haber residido en territorio nacional durante 14 años como mínimo.

Les acompañan sus respectivos vicepresidentes, la republicana Sarah Palin y el demócrata Joe Biden. Y por supuesto las "candidatas" a primera dama: Cindy McCain y Michelle Obama.

Como curiosidad, esta es la primera vez desde 1928 que ningún presidente o vicepresidente en funciones se presenta como candidato de su partido.

8. ¿Por qué sólo hay dos partidos?

Tradicionalmente el marcado bipartidismo del Estado norteamericano tiene que ver con su sistema de elección, que es por distritos y no proporcional. Este hecho provoca que los candidatos más débiles y los de terceros partidos jueguen en desventaja.

En cualquier caso sí que ha habido terceros partidos: es el caso del candidato independiente Ralph Nader. Nader se presentó a las elecciones de 1996, 2000 y 2004. También lo hará en 2008, aunque su peso será menor de lo que lo fue, incluso, en elecciones pasadas. También tendrá candidato el Partido Libertario.

9. ¿Qué pasos han seguido hasta convertirse en candidatos?

Para llegar a las votaciones del día 4 las dos candidaturas han tenido que seguir un largo camino. Desde principios del siglo XX las elecciones primarias (o caucus) han sido el principal recurso para escoger a los candidatos. Con pocas excepciones, ganar las primarias (que se celebran entre enero y junio) significa que el partido en cuestión le nominará para las generales en la convención nacional (que se suelen celebrar entre julio y agosto).

Las elecciones primarias son para los candidatos que pertenecen a los partidos importantes. Sin embargo, si un candidato independiente quiere llegar a concurrir en las generales podrá hacerlo presentando un número específico de firmas.

En las primarias de este año John McCain se impuso con facilidad al resto de candidatos republicanos y fue designado por la convención republicana del pasado septiembre.

Por su parte, el candidato demócrata pasó unas primarias muy tensas con una dura pugna contra Hillary Clinton, su rival y fue nominando igualmente en la convención del partido.

10. ¿Es realmente favorito Obama?

Durante la campaña ésta ha sido la impresión: Obama ha salido victorioso en casi todos los sondeos, en los debates y consiguió una mayor financiación.

En cualquier caso, estos datos son engañosos porque no sería la primera vez que los resultados de las encuestas no reflejan lo que después ocurre. Además, Obama tendrá que pelear contra el conocido como "efecto Bradley" , que resume la idea de que los estadounidenses suelen decir en las encuestas que apoyan al candidato negro en unas elecciones y luego votan al blanco.

11. ¿Qué estados estarán más disputados?

Tradicionalmente las dos costas de los EE UU son feudo de los demócratas y los estados del interior son republicanos. Según parece los estados dudosos serán Florida (que fue polémico y determinante para llevar a Bush a la Casa Blanca en 2000), Nevada, Nuevo México, Colorado, Misuri, Iowa, Minesota, Michigan, Ohio, Pennsylvania y Virginia.

12. ¿Eligen los ciudadanos directamente al presidente?

No, los norteamericanos elegirán a los "electores" del Colegio Electoral y ellos serán los que sean decisivos en la elección del presidente. Hay un total de 538 electores repartidos por estados. Los más grandes tiene más, lo más pequeños, menos.

13. ¿Puede ser presidente un candidato con menos votos?

Sí. Ya le pasó a George W. Bush cuando llegó a presidente, que ganó a Al Gore aunque éste tenía más votos.

Excepto en Maine y Nebraska, el partido que gana el voto popular en un estado consigue todos los votos del Colegio de dicha región, incluso si el margen de diferencia es muy pequeño. Por eso, puede darse que a nivel nacional un candidato con más votos obtenga más electores en el Colegio Electoral y acabe ganando.

14. Y después de saber el ganador, ¿qué ocurrirá?

Habrá que esperar hasta el 20 de enero de 2009 para que el nuevo presidente ocupe su puesto en el Despacho Oval de la Casa Blanca.

15. ¿Qué hitos marcaran los candidatos si ganan?

Si gana Barack Obama se convertiría en el primer presidente negro de los EE UU (un dato curioso ya que ganaría por el partido demócrata, que en el siglo XIX defendía, en general, los valores de los Estados esclavistas del Sur, frente a los republicanos antiesclavistas). Si lo hiciera John McCain, a sus 72 años, sería el presidente que estrena el cargo con más edad, desplazando a Ronald Reagan, que llegó a la Casa Blanca con 69 años.

16. ¿Cuáles han sido las elecciones más polémicas de la historia?

Sin duda, las elecciones más polémicas de los EE UU fueron las del 6 de noviembre de 1860 en las que ganó el republicano Abraham Lincoln. Este resultado llevaría a la secesión de varios estados de la Unión y la Guerra Civil que enfrentaría al país hasta 1865.

17. ¿Cómo ha influido Sarah Palin en la campaña?

El estilo popular y cercano de la gobernadora de Alaska la llevó a ser elegida como la segunda candidata a la vicepresidencia de la historia, quizá con la esperanza de contrarrestar el ‘efecto Obama'.

No sabemos si lo consiguió pero al menos acaparó la atención de los medios con diversas polémicas (acusaciones de prácticas dudosas en su cargo, el embarazo de su hija adolescente...) y sus intervenciones en la campaña.

Su actitud mediática ha contrastado con el perfil más gris, pero también más equilibrado, de su rival, Joe Biden.

18. ¿A quiénes apoyan los famosos en EE UU?

A priori, parece que Obama cuenta con más apoyos en el star-sytem, con nombres como Robert de Niro, Brad Pitt, Tom Hanks, Scarlett Johansson, la televisiva Oprah Winfrey o el ex jugador de la NBA Kareem Abdul Jabbar, incluso Homer Simpson intentaba votar por él en un capítulo de la serie de animación que protagoniza.

Pero McCain también tiene sus apoyos como Arnold Schwarzenegger, Harrison Ford, Silvestre Stallone, Michael Douglas, Warren Beatty o el conocido rey del reggeaton Daddy Yankee, con el que McCain llegó a cantar y "perrear".

19. ¿Quién es Joe el fontanero y por qué es tan famoso?

Se trata de un supuesto fontanero de Ohio que en medio de una visita de Obama a este estado le abordó y le trasladó sus dudas respecto a sus ideas fiscales. McCain le convirtió en el ejemplo de ciudadano americano y salió citado una docena de veces en el último debate entre los candidatos.

Recientemente la prensa de los EE UU sacó a relucir que era votante republicano, no pagaba sus impuestos... y no tenía licencia de fontanero.

Fuente: 20minutos.es

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lunes, 20 de octubre de 2008

"Reparar el sistema financiero no impedirá la recesión", según George Soros

Tiene 78 años y hace 10 que pronosticó el derrumbamiento del capitalismo global. George Soros, que labró su fortuna como especulador -su proeza más famosa fue provocar una devaluación de la libra esterlina en 1992 que le deparó mil millones de dólares de ganancia en 24 horas-, se dedica en los últimos años a la filantropía y a analizar y explicar las claves de la crisis de la economía mundial. Su último libro, The New Paradigm for Financial Markets: The Credit Crisis of 2008 and What it Means, publicado en España por Taurus (El nuevo paradigma de los mercados financieros. La crisis crediticia de 2008 y lo que significa), aborda este tema. Y también sobre la crisis gira esta entrevista concedida el pasado domingo en Washington.

Pregunta. ¿Cómo es que todos los esfuerzos realizados por el Gobierno estadounidense hasta el momento -el plan de rescate de 520.000 millones de euros, los bajos tipos de interés, la garantía de los depósitos y de los instrumentos negociables- no han parado la crisis?

Respuesta. Las autoridades estadounidenses adoptaron una economía de mercado fundamentalista. Creían que los mercados acabarían corrigiéndose a sí mismos. El secretario del Tesoro Henry Paulson es un ejemplo. Pensaba que seis meses después de la crisis de Bear Stearns, el mercado se habría ajustado y, "bueno, si Lehman (Brothers) se hunde, el sistema puede asumirlo". Sin embargo, todo se vino abajo.

Como no entendían la naturaleza del problema -que el mercado no se corregiría por sí solo- no veían la necesidad de intervención estatal. No prepararon el plan B.

Cuando se declaró la crisis de Lehman, tuvo que cambiar de opinión y rescatar a AIG. Al día siguiente se produjo la estampida en los mercados de dinero y en los mercados de instrumentos negociables, de modo que volvió a cambiar de idea y dijo que necesitábamos una ayuda financiera de medio billón de euros. Pero quería meter el dinero en el lugar equivocado: quedándose con los activos tóxicos de los bancos.

Al final han recuperado el sentido, y la Administración pública está comprando acciones de los bancos, porque comprende que el sistema financiero está al borde del colapso.

P. Ahora que las autoridades estadounidenses van por fin por buen camino, ¿cuáles son los componentes clave para resolver la crisis?

R. Las líneas generales están claras. Hay cinco elementos principales. El primero, que el Estado tiene que recapitalizar el sistema bancario comprando acciones de los bancos.

En segundo lugar, es necesario reanudar el préstamo interbancario ofreciendo garantías y situando el Líbor (tipos de préstamo interbancarios del mercado de Londres) en línea con los fondos de la Reserva Federal. Esto ya está en marcha. Se va a conseguir.

Tercero, debemos reformar el sistema hipotecario estadounidense, minimizando las ejecuciones y renegociando los préstamos para que las hipotecas no valgan más que las casas. Detener las ejecuciones hipotecarias ayudará a amortiguar la caída de precio de las viviendas.

Cuarto, Europa tiene que solucionar la debilidad del euro creando una red de seguridad para sus bancos. Aunque inicialmente se han resistido, ahora han encontrado la fe y lo han hecho en la reunión celebrada en París el pasado domingo.

Quinto, el FMI debe atajar la vulnerabilidad de los países situados en la periferia del sistema financiero mundial, proporcionándoles una red de seguridad financiera. Esto también está en marcha. Los japoneses ya han ofrecido 150.000 millones de euros con este fin.

Estas cinco medidas empezarán el proceso de curación. Si las aplicamos con eficacia, habremos superado lo peor de la crisis financiera.

Pero después, me temo, la economía real sufrirá los efectos secundarios, que ahora están cobrando brío. A estas alturas, la reparación del sistema financiero no impedirá una recesión mundial grave. Puesto que en estas circunstancias el consumidor estadounidense ya no puede servir de locomotora de la economía mundial, el Gobierno estadounidense debe estimular la demanda. Dado que nos enfrentamos a los retos amenazadores del calentamiento del planeta y de la dependencia energética, el próximo Gobierno debería dirigir cualquier plan de estímulo al ahorro energético, al desarrollo de fuentes de energía alternativas y a la construcción de infraestructuras ecológicas. Este estímulo podría convertirse en la nueva locomotora de la economía mundial.

P. Al final, ¿no nos encontraremos con un paisaje financiero mundial enormemente distinto? Estados Unidos dejará de ser la principal potencia. Tendrá, junto con partes de Europa, bancos socializados y un enorme endeudamiento. La China comunista, con abundante capital, será la nueva potencia financiera a escala mundial y un gran inversor en Occidente.

R. Estados Unidos perderá influencia. Ya la ha perdido. Desde hace 25 años, mantenemos un déficit en cuenta corriente constante. Los chinos y los países productores de petróleo registran excedentes. Hemos consumido más de lo que hemos producido. Mientras nosotros acumulábamos deudas, ellos adquirían riqueza con sus ahorros. Cada vez más, los chinos se irán adueñando de una parte mayor del mundo, porque convertirán sus reservas de dólares y de bonos públicos estadounidenses en bienes raíces.

Eso cambia las relaciones de poder. El traspaso de poder a Asia es una consecuencia de los pecados cometidos por Estados Unidos en los últimos 25 años.

P. Hablemos de la naturaleza de la crisis. Gracias a los bajos tipos de interés, a la liquidez mundial y a la liberalización hemos tenido una burbuja de expansión crediticia que se ha ido reforzando a sí misma a lo largo de 25 años, la cual ha provocado, como se dijo en una ocasión, una "euforia irracional" en los mercados financieros. Ahora tenemos el desplome del mercado bursátil y del crediticio ("la desesperación irracional"), no justificado por los fundamentos económicos de la economía real. ¿Cómo encaja este patrón en su teoría de la reflexividad y en su nuevo paradigma para entender las finanzas?

R. La clave para entender la crisis -la peor desde la década de 1930- es ver que se ha generado dentro del propio sistema financiero. Lo que estamos contemplando no es la consecuencia de una sacudida externa que haya desequilibrado las cosas, como daría a entender el paradigma dominante, que considera que los mercados se corrigen a sí mismos. Lo cierto es que los mercados financieros se desestabilizan a sí mismos; en ocasiones tienden hacia el desequilibrio, no hacia el equilibrio.

El paradigma que yo propongo difiere de la idea convencional en dos aspectos. En primer lugar, los mercados financieros no reflejan las bases económicas reales. Las expectativas de agentes e inversores siempre las están distorsionando. En segundo lugar, estas distorsiones de los mercados financieros pueden afectar a los fundamentos de la economía, como vemos en burbujas y desplomes. La euforia puede hacer que suban los precios de las viviendas y de las empresas de Internet; el pánico puede hacer que bancos sólidos se tambaleen.

Esa doble conexión -que uno afecta a lo que refleja- es lo que yo denomino "reflexividad". Así es como funcionan realmente los mercados financieros. Su inestabilidad está ahora extendiéndose a la economía real, no al revés. En resumen, las secuencias alcistas y bajistas, las burbujas, son endémicas del sistema financiero.

La actual situación no se debe sólo a la burbuja inmobiliaria. La burbuja inmobiliaria no ha sido más que el detonador de una mucho mayor. Esa superburbuja, creada por el uso cada vez más frecuente del crédito y el apalancamiento, combinado con la convicción de que los mercados se corrigen a sí mismos, tardó más de 25 años en formarse. Ahora se ha pinchado.

P. ¿Cuál debería ser el interruptor que cortocircuite las distorsiones que inevitablemente desestabilizan los mercados financieros?

R. Las burbujas son endémicas del sistema, y por lo tanto los reguladores estatales tienen que intervenir para evitar que se hinchen demasiado. Los Gobiernos deben reconocer que los mercados no se corrigen a sí mismos. No basta con recoger los pedazos después de las crisis.

P. La existencia de noticias financieras de 24 horas, ¿amplifica y exagera las distorsiones de los mercados financieros?

R. Sin duda, acelera el proceso. Pero yo no exageraría su importancia. A finales del siglo XIX, no disponían de televisión por cable las 24 horas, y sin embargo se producían las mismas burbujas. A lo largo del siglo XIX, un siglo con una mentalidad de laissez faire y en el que la reglamentación era insuficiente, una crisis venía tras otra. Cada crisis provocaba alguna reforma. Así es como se desarrolló la banca central.

Fuente: ElPais.com / Global Viewpoint. Distribuido por Tribune Media Services.

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