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viernes, 16 de octubre de 2009

Un nuevo enfoque para la seguridad alimentaria. Por Hillary Rodham Clinton

Día Mundial de la Alimentación

Para 1.000 millones de personas en el mundo, el esfuerzo diario de cultivar, comprar o vender alimentos es el esfuerzo que define su vida. Eso es importante para ellos, y para todos nosotros.

Consideren a una de las pequeñas agricultoras del mundo. Vive en una aldea, se levanta antes del alba y camina varios kilómetros para recoger agua. Trabaja todo el día en un campo, a veces cargando a un bebé en la espalda. Si la sequía, las enfermedades o las pestes no destruyen sus cosechas, quizá tenga suficiente para alimentar a su familia y algo para vender. Pero no hay carretera que llegue al mercado más cercano y no hay nadie en la aldea que pueda darse el lujo de comprarle sus productos.

Consideremos a un joven en una ciudad a más de 100 kilómetros de distancia de esa agricultora. Cobra unos centavos en su trabajo. Va al mercado pero los alimentos allí se están pudriendo o los precios están fuera de su alcance. La agricultora tiene alimentos extra para vender, y él quiere comprarlos. Pero esa transacción sencilla no puede ocurrir debido a fuerzas complejas más allá de su control.

Hacer frente al desafío del hambre mundial está en el centro de la "seguridad alimentaria" -facultar a los agricultores del mundo para que siembren y cosechen cultivos abundantes y pesquen o cuiden efectivamente del ganado- y asegurar que lo que producen llega a las personas más necesitadas. La seguridad alimentaria representa la convergencia de cuestiones complejas: sequías e inundaciones causadas por el cambio climático, altibajos en la economía mundial que afectan a los precios de los alimentos y alzas en el precio del petróleo que aumentan los costes de transporte. La seguridad alimentaria también es seguridad nacional. El hambre crónica amenaza la estabilidad de los gobiernos y las sociedades. Las personas que no tienen nada para comer o están desnutridas y no pueden cuidar de sus familias sienten una desesperanza que puede llevar a la tensión, los conflictos, e incluso a la violencia. Desde 2007, se han producido disturbios a causa de los alimentos en más de 60 países.

Los fracasos de la agricultura en muchas regiones del mundo tienen un impacto poderoso en la economía mundial. La agricultura es la única o la principal fuente de ingresos para más de tres cuartas partes de los pobres del mundo. Cuando tantos trabajan arduamente cada día pero no pueden salir adelante es el mundo entero el que no progresa.

La Administración Obama considera el hambre crónica como una prioridad clave de nuestra política exterior. Otros países se nos unen en este esfuerzo. Las principales naciones industrializadas han comprometido más de 22.000 millones de dólares durante más de tres años para impulsar el crecimiento económico de la agricultura. El 26 de septiembre, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y yo organizamos una reunión de líderes de más de 130 países para lograr apoyo internacional.

Nuestro enfoque se basará en nuestra experiencia. Hemos empleado demasiados años y dinero en proyectos de desarrollo que no han rendido resultados duraderos, pero hemos aprendido de estos esfuerzos. Ahora sabemos que las estrategias más efectivas surgen de quienes se encuentran más cerca de los problemas, no de las instituciones o gobiernos extranjeros a miles de kilómetros de distancia. Sabemos que el desarrollo funciona mejor cuando se percibe como una inversión, no como una ayuda.

Teniendo en cuenta esas lecciones, nuestra iniciativa de seguridad alimentaria se guiará por cinco principios.

Primero, no hay un modelo que sirva para todos. Así que trabajaremos con países socios para crear y aplicar sus planes.

Segundo, atenderemos las causas fundamentales del hambre al invertir en todo, desde mejores semillas hasta seguros para pequeños agricultores. Es crítico que nuestras inversiones en agricultura apoyen la ambición y perseverancia de las mujeres agricultoras.


Tercero, ninguna entidad puede erradicar el hambre por sí sola. Pero si los interesados trabajan juntos -coordinando a nivel nacional, regional y mundial- nuestro impacto puede multiplicarse.

Cuarto, apoyaremos a las instituciones multilaterales que tienen el alcance y los recursos que se extienden más allá de cualquier país.


Por último, prometemos compromiso y responsabilidad a largo plazo. Para demostrarlo, invertiremos en instrumentos de vigilancia y evaluación que permitan que el público vea lo que hemos hecho.


Este esfuerzo puede alargarse durante años, incluso décadas, antes de que lleguemos a la meta, pero ofrecemos todos nuestros recursos y energía. Mientras realizamos este esfuerzo, mantendremos nuestro compromiso profundo a la ayuda alimentaria de emergencia, para responder al urgente llamamiento de socorro cuando ocurran tragedias y desastres, como sucede ahora en el Cuerno de África, donde la sequía, fracasos en las cosechas y la guerra civil han causado la peor crisis en 18 años.

Revitalizar la agricultura mundial no será fácil. En realidad, es uno de los esfuerzos de diplomacia y desarrollo más ambiciosos y completos que nuestro país haya emprendido jamás, pero puede hacerse y vale la pena hacerse. Y si tenemos éxito, nuestro futuro será más próspero y más pacífico que nuestro pasado.


Fuente: ElPais.com
Autor: Hillary Rodham Clinton, (1947-) es una abogada y política, actual Secretaria de Estado de los Estados Unidos. Fue Senadora Junior de los Estados Unidos por el Estado de Nueva York y fue candidata a la nominación demócrata en la elección presidencial de 2008. Está casada con Bill Clinton, 42º Presidente de los Estados Unidos y fue la Primera Dama de los Estados Unidos de 1993 a 2001.

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viernes, 18 de septiembre de 2009

Fiasco: Hal Turner, quien denunciaba la existencia del Amero, resultó ser un agente de desinformación del FBI

He recibido muchas recomendaciones y cuestionamientos del porque no había colocado en esta sección ningún articulo, en relación al tema del Amero -en especial los vídeos-, la "gran denuncia" de Hal Turner.

'Es tato lógicamente' hablando, había demasiados elementos que quitaban credibilidad. Primero el propio Turner, un "americano blanco racista", promotor del antisemitismo (incluido el asesinato de judíos), opuesto a la existencia del Estado de Israel y que niega el Holocausto...

Pero fundamentalmente, la sustitución del dolar ahora es innecesaria en el contexto de la "teórica agenda" de instauración de este nuevo orden. No cerraba un cambio radical en relación al dólar, que es símbolo y bandera -desde 1776- de los iluminados que están detrás de todo.

Lamentablemente muchos 'conspiranoicos' en el frenesí de ir desenmascarando 'el gran engaño o conspiración'; a muchas de estas noticias manipuladas las transforman en grandes pruebas de ese movimiento oculto de control global. Logrando que día a día la gente pierda la percepción de la "realidad real". Que las fronteras de lo real y lo no real se confundan, aumentando el descreimiento general sobre ese tema, que si es real!

Finalmente, lo que podemos rescatar de todo este "fiasco", es que la tendencia se consolidada y avanza ineludiblemente al establecimiento de un Nuevo Orden Mundial... especialmente de un Gobierno Mundial, como proféticamente la Biblia lo ha predicho. Tato


Hal Turner, el "famoso" presentador del Amero en Internet, fue detenido en junio pasado por incentivar a la gente desde su blog a asesinar a jueces y legisladores. Investigaciones posteriores a su detención demostraron que Turner mantenía relaciones con el FBI, que lo financiaba para propagar ideas de odio entre la población. Desde el FBI no confirman ni desmienten la información.

Un conocido blogger conspiranoico y con posturas de derecha relativamente famoso, que además trabajaba para una radio de Nueva Jersey, fue detenido y juzgado por realizar campañas de amenazas a jueces, abogados y ONGs.

El blogger en cuestión es un referente de la conspiranoia en USA: Hal Turner, autor del video que denunciaba los planes del gobierno estadounidense para desestabilizar la economía mundial e imponer el Amero.

Mientras revisaban su casa se supo que Hal Turner era un agente provocador del FBI que recibía pagos de la agencia para hacer exactamente lo que estaba haciendo: propagar ideas de ultraderecha y crear un sentimiento de racismo hacia gente que estuviera a favor del aborto, las minorías raciales y los inmigrantes. De hecho hizo una campaña que llamaba a los lectores a matar a legisladores de Connecticut y a jueces de los tribunales federales de Chicago.

Aparentemente, el hombre secretamente estaba teniendo reuniones con agentes del FBI que le enseñaban cómo dispersar odio “sin cruzar los límites”. Al menos eso fue lo que dijo su abogado, Michael Orozco. Orozco también comentó que “casi todo” lo que Turner hacía estaba supervisado por el FBI.

Además aseguró que hizo esto porque es un americano devoto y que le pagaron miles de dólares para hacerlo. Mientras tanto, Bill Carter, del FBI, dijo que la agencia no puede ni negar ni confirmar si Turner tenía relación con ellos. Lo que se dice es que el objetivo de la agencia con todo esto era extraer información a partir de las reacciones que generaba este hombre.

A su blog, que en estos momentos está dado de baja, le hicieron un desface en un momento y publicaron mails verídicos del blogger y el FBI. Estos correos hablaban justamente sobre abortos, la supremacía de la raza blanca, inmigración y otras cuestiones increíblemente racistas.

"Déjenme ser el primero que lo diga plenamente: estos jueces merecen ser asesinados. Su sangre repondrá el árbol de la libertad. Un pequeño precio que hay que pagar para asegurar la libertad de millones", declaró en su blog Turner en una ocasión.

Sin duda no es más que una persona con muchísimos problemas mentales que tuvo ayuda de una agencia que probablemente debe estar infectada de gente como él. Esperemos que este hombre sea o atendido psicológicamente o puesto tras las rejas antes que lastime a alguien, así como los agentes del FBI con los que trataba.

Harold "Hal" Turner es un orador radiofónico y activista muy relacionado a los círculos de extrema derecha. Tenía su propio programa The Hal Turner Show, como un webcast desde su hogar. En agosto de 2008 su sitio web fue cerrado y aún mantiene su blog.

Obtuvo especial notoriedad al anunciar la inminencia de el Amero en Estados Unidos de América, Canadá y México como única moneda semejante al Euro para Norteamérica.

Turner ha llegado a hacer noticia con sus opiniones de extrema derecha. El 3 de junio de 2009, Turner fue arrestado y acusado de incitar a las lesiones a dos políticos en el estado de Connecticut y un oficial de ética. La orden fue emitida por incitar a los lectores de su sitio web a "tomar las armas" en contra de los funcionarios. Fue arrestado en Nueva Jersey y Connecticut, a la espera de la extradición.*

El amero

En agosto del 2007, los rumores y las teorías conspirativas acerca de la existencia de ameros ya acuñados por las autoridades norteamericanas comenzaron a circular en Internet. El origen de estas piezas parece estar en una colección de medallas creadas por el diseñador de monedas Daniel Carr, que diseñó las monedas de 25 centavos estatales de Nueva York y de Rhode Island en 2001. Carr vende otros objetos de su propio diseño en su sitio Web comercial llamado "Designs Computed" (también conocido como "DC Coin").[3] Entre sus diseños hay una serie de ediciones de ameros imaginarios en oro, plata y cobre, con valores nominales del uno a mil. Las monedas tienen la leyenda "Unión de América del Norte" en una de sus caras, y en la otra el logotipo de su compañía, "DC", en tipografía pequeña. Referente a sus diseños, menciona en su sitio Web lo siguiente:

Mi meta con estas monedas no es aprobar una moneda de la Unión de América del Norte como un "amero" común. Yo apoyo totalmente la Constitución de los Estados Unidos, y no daría la bienvenida (de ninguna manera) a una disminución de sus provisiones. Espero que estas monedas ayudarán a que más gente se entere del tema y de las ramificaciones posibles. Dejo a los demás el decidir si están a favor o en contra de una Unión Norteamericana. Y animo a los ciudadanos a que expresen su aprobación o desaprobación de los planes del gobierno que los afectan.

Las imágenes de su sitio Web fueron difundidas a través del Internet, a menudo siendo utilizadas como prueba de la acuñación del amero. Fue entonces cuando el locutor Hal Turner publicó un artículo completo en su sitio Web sobre la "moneda amero", asegurando haber obtenido un amero acuñado por el Gobierno de los Estados Unidos, amero que dijo haber conseguido gracias a un empleado del Departamento del Tesoro estadounidense. Hal Turner lanzó un video en el que muestra una moneda 20 Ameros, con avisos de que cargamentos de la moneda habían sido enviadas a China. Con todo, la moneda en el video de Hal Turner es idéntica a un medallón en el sitio Web "dc-coin" de Daniel Carr, enumerada como "UNA 2007 1 Amero, cobre, terminado de satín".[5]

Tras las denuncias de Turner acerca de la acuñación federal de ameros un sitio dedicado a la catalogación de leyendas urbanas llamado Snopes publicó una declaración desacreditando las denuncias de Turner de un complot del gobierno con respecto a ameros producidos por Daniel Carr. Snopes también subió otro documento desacreditando las demandas de Turner, indicando:

Ni la ceca ni el Tesoro de los Estados Unidos tienen que ver en la creación esos ameros. Estas monedas son simplemente coleccionables ofrecidos al público por una compañía privada dentro del negocio de fabricar tales curiosidades.

Hal Turner denunció entonces que el sitio web de Carr había sido creado a toda prisa para desacreditar su demanda sobre la acuña. Sin embargo, los diseños de Carr han estado disponibles en su sitio Web desde el 2005, y según una búsqueda de WHOIS en Network Solutions, el dominio "dc-coin.com" fue registrado por Daniel Carr el 27 de septiembre del 2005.
La difusión de billetes de banco con la denominación de amero por parte de Turner en diciembre de 2008 también resultó ser una falsificación, pese a haber sido publicados en prensa.

Ninguna autoridad monetaria o económica implicada ha confirmado la existencia de los ameros.

Fuente*: Urgente24.com
Fuente**: Wikipedia.com

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martes, 14 de abril de 2009

"Mumbai y el 9-11 fueron autoatentados" según ex jefe de los servicios secretos pakistaníes


Extracto de la entrevista a Hamid Gul en la CNN el 7 de diciembre de 2008 (con subtítulos en español)

Poco menos que polémicas fueron las declaraciones -en vivo y vía satélite- del General Hamid Gul, ex jefe de los servicios secretos pakistaníes (ISI) quien no reparó en repercusiones al declarar por el canal de noticias estadounidense CNN que tanto los atentados en Mumbai como los del 11-S, fueron operaciones de “falsa bandera”.

El General Hamid Gul habló sin rodeos. En una entrevista en el canal norteamericano CNN, el ex jefe del ISI calificó a los atentados de Mumbai y del 11 de septiembre como “operaciones desde adentro”, a lo que su entrevistador Fareed Zakaria, miembro del CFR, (Council on Foreign Relations) reaccionó diciendo a sus espectadores que las opiniones del General eran “erróneas y totalmente desacreditables”.

En estos días se efectuaron arrestos que arrojaron más evidencia que indica la complicidad interna en los atentados en el centro financiero indio.

Gul apuntó a Mukthar Ahmed, un oficial de policía de contrainsurgencia “que pudo haber estado en una misión encubierta” para las autoridades indias, quien fue arrestado por comprar ilegalmente tarjetas de teléfonos móviles utilizadas por los terroristas de Mumbai. Es aquí donde el General pakistaní acierta en que los hombres que aterrorizaron India no pudieron llevar a cabo su masacre sin ayuda interna.

Cuando Zakaria le preguntó al General sobre quién pudo haber sido el autor del 11-S, Gul respondió:

“Bueno, ya lo dije antes en público y dije que fueron los sionistas y los neoconservadores. Ellos lo hicieron, fue un autoatentado.”

Gul luego argumentó que el eje anglonorteamericano-israeli estaba “buscando una oportunidad” en un marco en donde la región eurasiática todavía tiene vacíos de presencia americana. La motivación principal “por supuesto es controlar el abastecimiento energético del mundo”, explicó Hamid Gul para luego anticiparse con el juego geopolítico-militar:

“En el presente es Medio Oriente, pero en el futuro se expandirán a Asia Central”

El ex jefe del ISI continuó diciendo que la evidencia de que los atentados al World Trade Center fueron planeados por Osama bin Laden y ejecutados por Al Qaeda nunca fueron presentadas y que aún hoy ese evento continua “envuelto en un misterio”.

El General Hamid Gul no es el único que tuvo las agallas de hacer este tipo de comentarios. Francesco Cossiga, ex presidente de Italia -y miembro fundador de los cuerpos clandestinos Gladio- en abiertas declaraciones al prestigioso Corriere della Sera italiano dijo: “Nos hicieron creer que Ben Laden había confesado [ser el autor] del ataque del 11 de septiembre de 2001 contra las dos torres de Nueva York ,cuando en realidad los servicios secretos estadounidenses y europeos saben perfectamente que aquel desastroso ataque fue planificado y ejecutado por la CIA y el Mossad, para acusar de terrorismo a los países árabes y así poder atacar Irak y Afganistán”.

Gul concluyó que los ataques del 11-S fueron planeados dentro de Estados Unidos por un grupo de gente con una delicada agenda que “puso al mundo patas para arriba”.


Entrevista completa (en inglés)


Fuente: La Gran Farsa

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domingo, 5 de abril de 2009

Nostalgia de Gobierno mundial. Por Juan Ignacio Crespo

La expectación generada por la reunión del G-20 ha puesto de relieve el grado de ingenuidad con el que la población mundial confía mayoritariamente en sus dirigentes. Éstos les han sabido corresponder con una gran operación de propaganda fértil que, seguramente, va a contribuir de manera decisiva a que se cebe la bomba de la recuperación económica.

El éxito de la cumbre se resume en dos imágenes y en dos proclamas. La primera de estas últimas corresponde a Barack Obama y su afirmación de que al más mínimo síntoma de que los mercados financieros empiezan a desestabilizarse de nuevo, acudirá el grupo de los 20, de manera coordinada y con toda la artillería disponible, a ponerlos otra vez en su sitio. No sólo no decepciona, sino que responde a la expectativa de una población mundial doblemente asustada y necesitada de liderazgo.

De las dos imágenes poderosas, la más difundida es a la vez humana, espontánea e igualitaria; está diciendo a gritos que "los tiempos están cambiando": es la de Michelle Obama tomando por los hombros a la reina de Inglaterra. La otra, bastante menos conocida, es la de Barack Obama en la rueda de prensa final cuando, a la vez que parecía a punto de caer dormido de cansancio, bromeaba con una periodista india sobre la entrevista que había mantenido con el presidente de su país. Obama le preguntó entre risas si confiaba en su presidente y la periodista respondió (más que emocionada, arrobada) que sí, culminando la escena en un dúo elogioso hacia los logros del mandatario indio.

¿Qué decir de los acuerdos? Los hay de orden muy distinto. La eliminación de los paraísos fiscales pertenece al terreno estricto de la moral ciudadana. No contribuirá a mejorar la crisis económica y financiera, excepto en la medida en que eso permita incrementar los ingresos por impuestos en un momento en que el gasto presupuestario está creciendo a pasos de gigante, aunque hay que tener claro que ni los paraísos fiscales provocaron la crisis ni los que tuvieran su patrimonio depositado allí habrán podido eludir las pérdidas, como el resto del mundo. De la moralización que se extiende a las retribuciones de los directivos se derivará algo muy práctico y es que evitará que éstos asuman riesgos que atenten contra las normas contables y contra el sentido común.

La creación de una nueva arquitectura financiera internacional (y el dotar de más poder al FMI) tiene la fuerza relativa de lo manido reformulado. Si no se legisla pronto sobre todo ello (aunque sea para que entre en vigor dentro de unos años) se corre el peligro de que la vuelta de la prosperidad acabe con los buenos propósitos.

Junto a Obama, hay que reconocer que Gordon Brown ha estado particularmente inspirado, ya que al señalar a los cinco billones de dólares de gasto público conjunto de los países asistentes a la reunión de Londres parecía estar diciendo: ¡éstos son nuestros poderes! Y eso a pesar de que aquí la magia empiece a verse sustituida por la prestidigitación, pues no se trata de dinero nuevo para gastar que se haya comprometido en la cumbre de Londres sino, más bien, de lo que el FMI estima que será el déficit conjunto de los 20 entre 2007 y 2010.

A Gordon Brown, que es conocido por este tipo de trucos, le ha criticado sin contemplaciones la prensa de su país, pero hay que reconocerle el mérito del mejor marketing: cinco billones de dólares, cuando se ven todos juntos, parecen una cantidad a la que no hay recesión que se resista; mucho mayor que cuando se computan por separado. Seguramente él ha sido consciente del efecto multiplicador de presentarlos así, sumados, pero puede que se le haya escapado lo que es su verdadero hallazgo: ha presentado por primera vez un presupuesto de gasto "mundial" para combatir la crisis. Con ello ha pulsado la cuerda de un anhelo propio de la era de la globalización (que mezcla idiomas, costumbres y actividades económicas). Ha dado directamente en el corazón de la nostalgia por las cosas no vividas. Ha hablado, sin saberlo, de un Gobierno mundial.


Fuente: ElPaís.com
Autor: Juan Ignacio Crespo es analista económico, matemático y especialista en mercados financieros. También es el director europeo de Thomson Reuters, el mayor proveedor del mundo de información financiera.

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domingo, 22 de marzo de 2009

Estados Unidos puede decir no. Por Ian Bremmer

A principios de este mes, el presidente de Kirguizistán, Kurmanbek Bakiyev, fue gorra en mano a Moscú para pedir ayuda financiera. Para que esta petición resultara más digerible, Bakiyev anunció que estaba solicitando que Estados Unidos cerrara su base aérea en Kirguizistán, que reabastece de tropas de la OTAN al vecino Afganistán. De la misma manera, a fines del año pasado, el Gobierno de Islandia le pidió ayuda a Rusia para rescatar su sistema bancario, mientras que el presidente paquistaní, Asif Ali Zardari, visitó China con la esperanza de conseguir una inyección urgente de efectivo.

Algunos observadores mencionan estos episodios como evidencia de una merma en la influencia internacional de Estados Unidos. Pero existe un argumento más amplio: hasta ahora, con excepción de las sumas relativamente pequeñas ofrecidas a Kirguizistán, Rusia y China no han brindado demasiada ayuda.

En medio de lo mucho que se habla de un "mundo post-norteamericano", muchos observadores ven que hay un viraje desde un orden internacional dominado por Estados Unidos a un sistema multipolar, en el que países como China, Rusia y otros compiten por el liderazgo global ante una serie de riesgos comunes.

Hace más de cinco años, el presidente de China, Hu Jintao, proclamó que "la tendencia hacia un mundo multipolar es irreversible y dominante". Cuando Vladímir Putin se quejó durante una conferencia en Múnich el año pasado de que el unilateralismo estadounidense alimentara conflictos en todo el mundo, un ofendido senador John McCain le respondió que la confrontación era innecesaria en el "mundo multipolar de hoy".

Cuando, el pasado septiembre, Putin recibió en Rusia al presidente venezolano, Hugo Chávez, observó que "América Latina se está convirtiendo en un eslabón visible de la cadena del mundo multipolar que se está gestando". Chávez coincidió: "Un mundo multipolar se está convirtiendo en una realidad".

Todos ellos se equivocan. El dominio estadounidense está claramente en decadencia, pero un orden multipolar implica que varias potencias tengan opiniones diferentes sobre cómo debería manejarse el mundo, y estén dispuestas a actuar con vigor para promover sus respectivas agendas. Éste no es el caso.

Por el contrario, somos testigos del nacimiento de un orden no-polar, en el que los principales competidores de Estados Unidos siguen demasiado ocupados con problemas en sus países y con sus vecinos inmediatos como para echarse al hombro las responsabilidades internacionales más pesadas. Ni tan siquiera ninguna de las potencias emergentes ha comenzado a utilizar su creciente peso e influenciapolítica y económica para promover ambiciones verdaderamente globales, o asumir aquellas responsabilidades que Washington ya no puede afrontar.

Empecemos por Rusia. A pesar de sus crecientes vínculos con Venezuela y sus esfuerzos por coordinar una política energética con países ricos en gas natural en el norte de África, el Kremlin no aspira a reconstruir una influencia como la que tuvo en la era soviética en América Latina, África o el sudeste asiático. Este Kremlin tampoco tiene un atractivo ideológico al estilo soviético. Por el contrario, los líderes de Rusia están ocupados en proteger los mercados, las empresas y los bancos de su país de los peores efectos de la crisis financiera global, consolidando el control estatal sobre los sectores económicos domésticos y extendiendo su influencia en materia de política exterior en el ex territorio soviético.

La necesidad de China de satisfacer su sed de petróleo y otras materias primas importadas le ha otorgado una presencia internacional. Pero su influencia es más comercial que política. Los líderes de China deben dedicar su atención a un conjunto sorprendente de inquietudes apremiantes a nivel interno: cómo evitar una desaceleración económica que podría dejar a millones de personas sin empleo, las consecuencias en la población rural de la reforma agraria y los esfuerzos por afrontar los tremendos problemas ambientales y de salud pública.

En cuanto a India, debe garantizar su competitividad frente a la creciente sombra de China. De cara a las elecciones del año próximo, el gobernante Partido del Congreso está invirtiendo tiempo y dinero del Gobierno en subsidios para los consumidores, en aumentos salariales para los empleados públicos y en una condonación de la deuda para los agricultores.

Brasil, por su parte, también está preocupado y, al parecer, no tiene mayores aspiraciones en el corto plazo que promover la estabilidad en América Latina, pilotar los efectos de la crisis financiera global y servir de inspiración para otros.

En resumen, existe un vacío de liderazgo global justo en el momento en que se necesita enormemente. La atención del presidente Barack Obama está concentrada ahora en estimular a la anémica economía norteamericana, pergeñar recortes impositivos, reformar las políticas energéticas y de atención sanitaria y restablecer la confianza en las instituciones financieras de Estados Unidos. Y la Unión Europea sigue con su debate interno sobre cuál es la mejor manera de rescatar a sus bancos e industrias en quiebra, manejar las consecuencias de su expansión al Este, garantizar la fortaleza de la eurozona y estabilizar unas relaciones cada vez más escabrosas con Rusia.

¿Quién, entonces, puede tomar la delantera en los esfuerzos por crear una nueva arquitectura financiera global que refleje las complejidades del comercio del siglo XXI? ¿Quién puede promover consenso sobre una respuesta multilateral al cambio climático? ¿Quién reemplazará un régimen de no proliferación obsoleto, ofrecerá seguridad colectiva en las zonas calientes internacionales y tendrá ímpetu suficiente para impulsar conversaciones de paz de Oriente Medio?

La cumbre internacional celebrada en Washington en noviembre de 2008 subrayó el problema. Los países más ricos del mundo (el G-7) recurrieron a las potencias emergentes dentro del G-20 para que les ayudasen a coordinar una respuesta a la desaceleración financiera global. Pero si resulta difícil que siete países se pongan de acuerdo en algo, imaginen el desafío de generar consenso entre 20. Consideremos las opiniones contradictorias dentro de este grupo en materia de democracia, transparencia, el papel económico del Gobierno, las regulaciones de los mercados financieros y el comercio y cuál es la mejor manera de asegurar que las Naciones Unidas, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial reflejen con justicia el equilibrio de poder global de hoy.

En los próximos años, cuando quienes estén en crisis recurran a Estados Unidos en busca de ayuda, es cada vez más probable que escuchen la palabra no. Y no está claro si alguien más querrá y podrá decir sí.

Fuente: ElPaís.com
Autor: Ian Bremmer (1969-) es un cientifico político especializado en la política exterior de EE.UU., los estados en transición, y de riesgo político global. Él es presidente de Eurasia Group y miembro senior del World Policy Institute. Autor del betseller The J Curve: A New Way to Understand Why Nations Rise and Fall (Simon & Schuster, 2006). Es colaborador habitual de The International Herald Tribune, Foreign Policy, The National Interest, The Harvard Business Review, The New Republic, The Washington Post, The Financial Times, The Wall Street Journal, y The New York Times.

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jueves, 19 de marzo de 2009

En crisis: las ideologías. Por Lluís Bassets

Basta ya de vacilaciones. La ecuación funciona perfectamente y no hay que darle más vueltas: la crisis de la izquierda es a la caída del Muro de Berlín (20 años ya) lo que la crisis de la derecha es a la caída de Lehman Brothers, y a lo que te rondaré morena que todavía no hemos visto. Lo dice incluso una de las sagradas biblias del capitalismo globalizado como el Financial Times, que acaba de abrir una rúbrica llena de interrogantes sobre el futuro del capitalismo. Martin Wolf se estrena con un soberbio análisis en el que reseña lo que escribió en 2007 (19 de junio): el nuevo capitalismo no había todavía pasado sus pruebas. “El examen ha llegado: suspenso. La era de la liberalización financiera ha terminado. A diferencia de los años 30, no existe ninguna alternativa creíble a la economía de mercado y los hábitos de la cooperación internacional son profundos”.

En Europa somos capaces de andar siempre con el paso cambiado. La izquierda es tan conservadora y la derecha tan rara como para que una vez más seamos incapaces de sintonizar con la otra orilla (lo intenta Brown, aunque de capa caída). La tentación populista es fuerte, como revelan el sarkozysmo y todavía más el berlusconismo. Quizás la más fuerte, siguiendo un lejano reflejo de la Gran Recesión del siglo pasado. Donde las cosas están en orden, en cambio, es en Estados Unidos: los republicanos se sienten como rebaño sin pastor (un 68 por ciento confiesa que no tienen líder); su propio Gobierno tuvo la oportunidad de liquidar lo que quedaba de sus recetas ideológicas y lo hizo (tiene razón Obama: la primera gran intervención ’socialista’ fue obra de Bush, con el objetivo no alcanzado de salvar la banca financiera; ¿de qué se van a quejar ahora?); y la única alternativa a los planes de impulsar una nueva economía verde y tecnológica la ofrece el radiofonista Rush Limbaugh, el Federico de las grandes praderas: rechazo total a la subida de los impuestos, rechazo tajante a la intervención del Estado.

Quienes lo tienen muy claro son nuestros amigos de Beijing. Sus ahorros siguen afluyendo hacia Estados Unidos vía bonos federales, con resultados interesantes para Obama: tiene líquido para emprender sus numerosos proyectos de cambio de modelo económico y no se le cae por los suelos la cotización del dólar. No es extraño que los chinos reivindiquen sus habilidades e incluso su ideología frente al desprestigiado liberalismo capitalista y su democracia representativa. La división de poderes o la alternancia les parecen cosas extrañas y perjudiciales para su exitosa fórmula de pluralismo dirigido por el Partido Comunista (también entre nosotros hay alérgicos a lo primero, en Madrid, y a lo segundo, en Bilbao; pero en ningún caso con tanto descaro ni sobre todo con resultados tan eficaces a la hora de poner en práctica las propias ideas).

Fuente: "De Alfiler al Elefante" - ElPaís.com
Autor: Lluís Bassets es periodista. Director adjunto de EL PAÍS. Se ocupa de las páginas y artículos de Opinión.

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jueves, 12 de marzo de 2009

Cómo lidera Obama. Por Joseph S. Nye

Hace dos años, Barack Obama era un senador en su primer mandato que había manifestado interés en postularse para la presidencia. Mucha gente se mostraba escéptica ante la posibilidad de que un afroamericano con un nombre extraño y escasa experiencia pudiera ganar. Pero a medida que desarrolló su campaña, demostró que tenía los poderes necesarios -blando y duro- para gobernar.

El poder blando es la capacidad de atraer a los demás y sus cualidades esenciales son la visión, la inteligencia emocional y la capacidad de comunicar. Pero un líder necesita también cualidades del poder duro, como una capacidad organizativa y hasta maquiavélica. Igualmente importante es la inteligencia contextual que le permite variar la mezcla de estas habilidades en diferentes situaciones para producir las combinaciones exitosas que yo llamo "poder inteligente".

Durante su campaña, Obama demostró estas habilidades en su tranquila respuesta a las crisis, su visión de futuro y su soberbia capacidad organizativa. En cuanto a su inteligencia contextual, se había forjado desde abajo, con sus experiencias personales en Indonesia y Kenia y su comprensión de la política norteamericana a partir de su trabajo como organizador comunitario en Chicago.

Obama siguió demostrando estas habilidades en su casi perfecta transición. Al elegir a su principal rival, Hillary Clinton, como secretaria de Estado, y superar el partidismo para retener a Robert Gates como secretario de Defensa, demostró su disposición a contar con subordinados fuertes. En su discurso de toma de posesión, apeló al poder inteligente -"tender una mano abierta a quienes aflojen sus puños"-, pero también mostró responsabilidad en un momento en que los norteamericanos afrontan serios problemas económicos.

Es más, Obama ha iniciado su mandato de manera activa. En sus primeras semanas, ha comenzado sus promesas diseñando un plan de estímulo económico masivo, ordenando el cierre de Guantánamo, concediéndole una entrevista a la cadena Al Arabiya y enviando un importante emisario a Oriente Próximo.

George W. Bush dijo que su papel como líder era ser el que decide. Pero incluso aunque Bush hubiera sido mejor a la hora de decidir, la gente quiere algo más de un líder. Queremos a alguien que nos diga quiénes somos. Juzgamos a los líderes no sólo por la efectividad de sus acciones, sino también por sus significados.

La mayoría de los líderes se alimentan de la identidad y la solidaridad de sus grupos. Pero algunos ven obligaciones morales más allá de su grupo inmediato. Cuando Obama se enfrentó a una crisis por las incendiarias observaciones raciales de su ex pastor, no se evadió del problema, sino que usó el episodio para pronunciar un discurso que sirvió para ampliar la capacidad de entendimiento entre los norteamericanos blancos y negros.

El 11-S fue una oportunidad para que Bush expresara una nueva visión de la política exterior. Pero no logró producir una visión sostenible sobre el liderazgo de EE UU en el mundo. Una visión exitosa es aquella que combina inspiración con viabilidad. Bush nunca entendió esa combinación.

Obama necesitará utilizar tanto su inteligencia emocional como contextual si ha de restablecer el liderazgo norteamericano. Hace una década, lo convencional era pensar en un mundo con una hegemonía norteamericana unipolar. Los neocons llegaron a la conclusión de que EE UU era tan poderoso que podía hacer lo que quería, y que los demás no tenían otra alternativa que seguirle.

Este nuevo unilateralismo se basaba en un entendimiento profundamente erróneo de la naturaleza del poder -la capacidad de movilizar a los otros para obtener los resultados que uno quiere- en la política mundial. EE UU puede ser la única superpotencia, pero preponderancia no es imperio; puede influir, pero no controlar a otras partes del mundo. Que ciertos recursos produzcan poder siempre depende del contexto.

Para entender el poder y sus contextos en el mundo hoy, sugerí la metáfora de un juego de ajedrez tridimensional. En el tablero superior del poder militar, EE UU es la única superpotencia. En el tablero intermedio de las relaciones económicas, el mundo ya es multipolar. EE UU no puede obtener los resultados que quiere en comercio, lucha contra los monopolios y otras áreas sin la cooperación de la Unión Europea, China, Japón y otros. En el tablero inferior de las relaciones transnacionales fuera del control de los gobiernos -pandemias, cambio climático, control del narcotráfico o terrorismo transnacional, por ejemplo-, el poder está distribuido de manera caótica. Nadie ejerce el control.

Éste es el mundo complejo en el que Obama asume el liderazgo. Hereda una crisis económica global, dos guerras en las que hay desplegadas tropas estadounidenses y aliadas, crisis en Oriente Próximo y el sur de Asia y la lucha contra el terrorismo. Tendrá que lidiar con este legado y al mismo tiempo trazar un nuevo horizonte. Tendrá que tomar decisiones difíciles y a la vez crear una mayor sensación de sentido, donde EE UU vuelva a exportar esperanza y no miedo. Ésa será la prueba de fuego de su liderazgo.


Fuente: ElPaís.com / © Project Syndicate, 2009.
Autor: Joseph S. Nye, Jr., decano de la Kennedy School of Government de la Universidad de Harvard, fue presidente del Consejo Nacional de Inteligencia de Estados Unidos y Secretario Adjunto de Defensa en el gobierno de Clinton. Autor de Soft Power: The Means to Success in World Politics.
Fotografía: las manos de Barack Obama.

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martes, 10 de marzo de 2009

La caída del imperio americano. Por Moisés Naím

Esto se acabó. La superpotencia estadounidense está en caída libre. La economía en bancarrota, sus bancos en barrena, deudas por las nubes, sus industrias manufactureras derrotadas por los rivales del Lejano Oriente y sus ejércitos empantanados en países que no entienden y enfrascados en una guerra a muerte contra terroristas globalizados a quienes entienden aún menos. Las cifras de desempleo estadounidense son las más altas en un cuarto de siglo mientras que el valor de las acciones de iconos como General Motors o Citicorp ha llegado a su nivel más bajo. El desprestigio de Estados Unidos es indiscutible y su declive como superpotencia está a la vista.

Ésta es, en apretado resumen, una visión que se está popularizando acerca de la situación y perspectivas de Estados Unidos y de su papel en el mundo. Yo no la comparto.

Es obvio que la economía, la influencia y el prestigio de Estados Unidos están pasando por uno de los peores momentos que puedan recordarse. Pero es igualmente obvio que sus rivales también están atravesando por una muy mala racha. Y si bien es cierto que mal de muchos es consuelo de tontos, también es cierto que, en términos de la economía y la política mundiales, lo que le pasa a un país no es lo único que cuenta. También cuenta -y mucho- lo que les pasa a otros países; especialmente a sus principales rivales y aliados. Y en estos tiempos los demás países se están debilitando más que Estados Unidos.

En 1972, el presidente Richard Nixon también presagió el descenso de la hegemonía de su país. Según él, Estados Unidos estaba destinado a perder influencia a manos de Rusia, China, Europa y Japón. Ya sabemos cómo le fue a ese pronóstico.

Recientemente se puso de moda la idea de que los países emergentes del llamado grupo BRIC -Brasil, Rusia, India y China- junto a otras naciones asiáticas, y con una Unión Europea unida y revitalizada, se constituirían en un inevitable contrapeso a Washington.

Pero la realidad es que la crisis ha golpeado a todos estos países más que a Estados Unidos. Y también es cierto que, con la excepción de China, su reacción ante la crisis ha sido más lenta y menos agresiva. Además, el estancamiento japonés, la desunión europea, la fragilidad de las economías emergentes -incluyendo la de China- y el devastador impacto de la caída del precio del petróleo para los bañados en crudo: Rusia, Irán o Venezuela, obligan a ver la presunta decadencia de Estados Unidos desde otra perspectiva.

Y a pesar de los editoriales y artículos anunciando que el mundo ya no quiere saber nada más del fraudulento e inhumano modelo estadounidense, en la práctica -e independientemente de las malas noticias que vienen de Washington y Wall Street- los ahorradores del mundo continúan buscando refugio en el dólar y en los bonos del Tesoro de ese país.

¿Está usted dispuesto a colocar sus ahorros en bonos emitidos por el Gobierno ruso? ¿Por el chino? ¿Ve a Japón despertándose de su prolongado letargo económico? ¿Cree usted que los esfuerzos de revitalización económica que se están haciendo en Europa darán resultados antes de los que está ejecutando el Gobierno de Barack Obama?

Si bien no hay certeza de que las iniciativas de Obama vayan a sacar a su país de la profunda crisis que padece, de lo que no hay dudas es de que el nuevo presidente ha reaccionado con gran celeridad y ha logrado movilizar recursos en volúmenes inimaginables. Tampoco hay dudas de que el Gobierno de Obama impondrá profundos cambios al modelo socioeconómico que ha imperado en Estados Unidos durante décadas. El sector financiero será más estrechamente regulado, la seguridad social será fortalecida, la desigualdad económica combatida, el Estado pesará más en la economía y la lucha contra el calentamiento global, intensificada. De la misma manera que sus predecesores -especialmente George W. Bush- se excedieron en el peso que le dieron al mercado es casi seguro que Obama se exceda -en parte obligado por las circunstancias- en el peso que dará al Estado. También sabemos que muchos de los remedios que se están utilizando tendrán efectos negativos más adelante: mayor inflación, por ejemplo.

Pero de lo que no hay duda es de que el nuevo presidente está dispuesto a usar todos los recursos de su país para reactivarlo tanto económica como social, tecnológica y políticamente. El éxito no está garantizado. El intento sí.


Fuente: El País.com
Autor: Moisés Naím. Venezolano, ex ministro de Industria y Comercio de Venezuela entre 1989 y 1990 y antiguo director ejecutivo del Banco Mundial. Director en jefe de la edición norteamericana de Foreign Policy y columnista de El País, Financial Times, Newsweek, Corriere della Sera, L'Espresso, TIME, Le Monde, Berliner Zeitung entre otras publicaciones.
Fotografía: montaje Menesez Filipov

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domingo, 1 de marzo de 2009

Colapso generalizado: EEUU se prepara para lo peor, según la cadena Fox News

Los 4 escenarios del "Pearl Harbor financiero"

El viernes pasado, 20 de febrero de 2009, el programa "The War Room" ("La sala de guerra") que conduce el periodista estadounidense Glenn Beck por Fox News Television, una cadena ultraconservadora y militarista, emitió un programa especial dedicado a evaluar "qué pasaría si.." (what if?) ocurriese un "11 de septiembre económico" ("an Economic 911"), para cuyo análisis utilizaron la metodología militar del planeamiento estratégico, aplicando escenarios probables de eventos de alto impacto (al estilo de los juegos de guerra). El informe televisivo ultraconservador coincide llamativamente con un primer informe de la CIA, en la era Obama, difundido la semana pasada, advirtiendo sobre la posibilidad de un "Pearl Harbor financiero", cuyos escenarios van desde un ataque asiático contra el dólar, regreso del nacionalismo anti-EEUU, hasta procesos de caos económico en países de Europa del Este, en un contexto mundial donde la crisis económica se va a convertir en un "enemigo mucho más peligroso" que el "terrorismo" para la seguridad nacional de EEUU.

Prepararse para lo peor

El programa de Fox New se inicia señalando que el gobierno de EEUU acaba de realizar un ejercicio de planeamiento sobre qué hacer en caso de un "ataque coordinado de dos días de duración contra los Estados Unidos".. El periodista Glenn Beck, el conductor, se pregunta de qué se trata todo esto, y luego recuerda una frase del ex-senador William J. Fulbright (figura clave en el establishment norteamericano de hace treinta años), quien dijera que "debemos atrevernos a pensar en lo impensable, porque si lo impensable nos llega a ocurrir, entonces no habrá tiempo para pensar, y las acciones que tomemos las haremos sin pensar".

El periodista Beck repitió el axioma de que el mejor planeamiento consiste en "prepararse para lo peor", y si luego no ocurre, mejor. Todos los escenarios evaluados se basan en la premisa "Estamos en el año 2014".

Llamativamente el informe de Fox New coincide con un primer informe de la CIA de la era Obama, difundido la semana pasada, en el cual se evalúa que la crisis financiera internacional representa actualmente la amenaza número uno a la seguridad nacional de los Estados Unidos.

En un dramático informe presentado ante el Comité de Inteligencia del Senado, el Director de la Inteligencia Nacional de Barack Obama, el almirante (R) Dennis Blair dijo la semana pasada que esta nueva amenaza y sus implicancias geopolíticas son hoy mucho más graves que el "terrorismo internacional".

Primer escenario: Colapso financiero total

El Indice Dow Jones Industrial Average cae a 2800 puntos. El desempleo supera el 12%. Todos los bancos son nacionalizados. El mercado inmobiliario colapsa, el oro llega a US$ 8.000 la onza, comienzan a circular monedas alternativas, y el trueque se convierte en la forma de intercambio económico.

Este escenario fue evaluado por los analistas Gerald Celente del Trends Research Institute (Instituto de Análisis de Tendencias), quien recomienda "prepararse y planificar para lo peor y luego, dar un paso atrás". y el periodista Stephen Moore de The Wall Street Journal (que en Dic. 08 prestó credibilidad al análisis del ruso Igor Panarin, quien vaticinó el colapso del dólar y la balcanización de Estados Unidos) y autor del libro "The End of Prosperity" (El fin de la prosperidad).

Segundo escenario: Ingobernabilidad y caos social

Ante la emergencia del primer escenario, se evalúan los límites de la libertad de opinión y de prensa, en un contexto de caos donde crecientes sectores poblacionales visualizan la crisis como la traición del mandato que el gobierno recibió del pueblo.

Un entrevistado, Onkar Ghote (del Ayn Rand Institute), señala que existe peligro de que el gobierno imponga limitaciones a la emisión de opinión y genere una "línea oficial" de pensamiento. El periodista Beck recuerda a la audiencia como antecedente, que cuando EEUU entró en la primera guerra mundial en 1917, llegó a haber 150.000 prisioneros políticos cuyo único delito fue haber manifestado su oposición a aquella guerra. ¿Puede volver a ocurrir?

Otro entrevistado, el Sargento Mayor del Ejército de EEUU, Tim Strong habló del "Bubba Effect", que surge en la milicia cuando los combatientes dejan de confiar en sus comandantes y se (re)agrupan en compactas y sólidas celdas o grupos, unidos por intereses y objetivos en común cimentados en la lealtad, normalmente volcada sobre algún oficial capaz, experimentado y carismático.

En Alemania, tras el caos producido por la traición y derrota en la primera guerra mundial de 1919, se formaron las conocidas Unidades "Roswell" que operaban de manera similar, logrando contrarrestar en parte el terrible caos nacional de entonces. El Sgto. My. Strong indica que estas tendencias ya existen entre grupos civiles dentro de los EEUU: vecinos, amigos y familiares que se unen y coordinan entre sí, almacenando víveres, combustible, armas, y todo tipo de elemento necesario para la supervivencia en casos de emergencias. "Operan como comunas que recuerdan a la película Mad Max", y son la consecuencia del "creciente aislamiento del pueblo ante la inoperancia de sus líderes, por cuanto el gobierno ha traicionado la Constitución."

Otro entrevistado, Michael Sheuer, ex jefe de la Unidad Bin Laden de la CIA y autor del libro "Marching Towards Hell" (Marchando hacia el infierno) subraya la "tiranía de la incompetencia del gobierno" y comenta que un estudio realizado por The Heritage Foundation (un think tank republicano), se estima que para pagar los gigantescos salvatajes y déficits que el gobierno de EEUU está incurriendo y los que piensa incurrir en los próximos años, cada ciudadano tendrá que pagar impuestos del orden del 80 al 90 por ciento de sus ingresos, cosa que obviamente no ocurrirá puesto que antes se producirá una rebelión generalizada.

Cuando el periodista Beck pregunta a los entrevistados qué se debe hacer para detener todo esto a lo que tanto Michael Sheuer como Tim Strong responden diciendo que no creen que se deba hacer nada (!!!). En ese momento, Beck se muestra alarmado (ver minuto 5:12 de la "parte 4" del video) ante la respuesta de sus entrevistados.

Tercer escenario: Estallidos sociales globales

En el programa de Fox New se señala también que el ejército norteamericano está realizando ejercicios en el estado de Iowa y otros estados para hacer frente a "disturbios civiles", aunque Tim Strong aclara que "no cree que las fuerzas armadas disparen sobre ciudadanos norteamericanos".

Estos Disturbios Civiles Globales surgirían cuando EEUU deje de ser el "policía del mundo" (un mundo al que se compara con "lo que ocurre cuando el maestro sale del aula y todos hacen un gran lío", agregando (como era previsible) que los principales "lieros" serán "los islámicos").

A esto se le agrega el hecho de que Méjico colapsará en el caos, y será tomado por narco-pandillas, cuyos efectos se propagarán a EEUU donde ciudades como Nueva York se parecerán crecientemente a Méjico y Calcuta.

Cuarto escenario: Guerra en Medio Oriente

Se evalúa lo que ocurrirá si se producen ataques contra oleoductos y gasoductos en Medio Oriente y otras regiones debido al caos social si el precio del petróleo cae a US$ 6 el barril como consecuencia de la interrupción de la actividad económica mundial.

Se prevé también que casi no habrá actividades turísticas a nivel global a causa de la falta de seguridad. Se estima además que el primer país en ingresar al caos en Europa Oriental será Ucrania, y el primer país en en ingresar al caos en Occidente será Irlanda, mientras que habrá más de 50 millones de desempleados en Occidente.

Estas evaluaciones las hacen Brad Thor (ex Jefe de la Unidad Celda Roja de Departamento de Seguridad Interior, y autor de "The Last Patriot" ("El último patriota"), y Bob Baer, ex-agente de la CIA, quienes señalan entre otras cosas que ante la victoria del ultra-derechista sionista Benjamin Netanyahu como primer ministro de Israel, un flamante estudio del Pentágono acaba de aumentar la "probabilidad de guerra en el corto plazo en Medio Oriente al 55%".

El informe estima además que Netanyahu reiniciará la invasión y ataques a Gaza, lo que producirá una nueva escalada de la violencia en un escenario donde posiblemente Hezbollah atacará a Israel desde el norte, llevando a Israel a atacar "centros de Hezbollah en Damasco, Siria", lo que hará que Irán ataque instalaciones petroleras en Medio Oriente vitales para EEUU e Israel, al tiempo que seguirá con su plan nuclear.

A ello agregó Brad Thor que si EEUU se viera limitado en su capacidad de defender a Israel, entonces "Israel tendrá todo el derecho de atacar a Irán", otro ejemplo más del determinante poder que mantiene el sionismo sobre el gobierno de Estados Unidos.

El último entrevistado fue Bob Sherwood, fundador del The Survivors' Club (El club de los sobrevivientes), quien enfatizó la necesidad de tomar conciencia del "enemigo interno" y de la necesidad de que estemos en "alerta temprana".

Señaló la necesidad de "recablearnos" ("rewire ourselves"), o sea, reprogramarnos para poder hacer frente a las terribles crisis que seguramente sobrevendrán en los Estados Unidos y otras partes. Puso como ejemplo, el hecho de que desde hace tres décadas los 30 millones de habitantes del estado de California han sido "reprogramados" por las autoridades para estar preparados para "el Gran Terremoto" que se supone golpeará California (evento de baja probabilidad pero de alto impacto).

Concluyó diciendo que ante crisis terminales de este tipo, hay básicamente 5 clases de personas: los que pelean (o sea, activistas que se volcarán a la desobediencia civil), los que piensan (o sea, quienes ayudan a planificar y hallar soluciones novedosas), los realistas (quienes aceptan los hechos y tratan de superarlos sin rebelarse), los que se conectan (o sea, quienes tienen la solidaridad social como eje central de su comportamiento), y los creyentes (quienes básicamente se encomiendan a Dios).

El programa The War Room del viernes pasado emitido en vivo por Fox New, concluyó enfatizando la conveniencia de "creer en Dios" y en la misión especial de los EEUU, al tiempo que recalcó la necesidad de "estar preparados".

Lamentablemente este programa se encuentra en vídeos solamente en idioma inglés. pero aqui estan ellos:











Fuente: IAR Noticias
Nota: Este informe fue elaborado teniendo como fuente original una traducción al español del programa de Fox New realizada por el consultor internacional y conferencista, Adrian Salbuchi, y publicada en su sitio www.asalbuchi.com.ar

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viernes, 28 de noviembre de 2008

Los primeros días de Obama disparan las tensiones raciales, las desconfianzas de adherentes y hasta un alucinado milenarismo cristiano blanco

Obama ganó la presidencia de Estados Unidos con visionarios discursos sobre el fin de las diferencias raciales y el principio de la América armonizada. Sin embargo, según avanzan los días, algo va quedando claro: Ni nada es lo que parece, ni nada es lo que parecía. Una estremecida tensión va invadiendo unos Estados Unidos que, según el guión, debían estar eufóricos por ‘el fin de la historia’ que representaría el senador negro. Nada más lejos de la realidad. El rencor de amplias capas blancas por la inusitada y triunfante coalición de la ‘América diversa’ -negros, hispanos, musulmanes, asiáticos- que las condena a un triste papel de ‘secundones’ como -ya consumada- minoría mayoritaria del país está comenzando a disparar las agresiones racistas. Miles, quizás millones de personas de la América blanca cristiana tradicional consideran que han perdido a su nación y se dejan caer en un aterrado milenarismo que ya ve en Obama a -literalmente- el Anticristo. Y si los musulmanes tuvieran uno -que lo tienen, aunque con distinto nombre-, en Obama también comenzarían a estar viendo el suyo.

Hasta Al Qaeda perdía esta semana su santa paciencia y reaparecía con uno de sus literarios, amenazantes y apocalípticos sermones. Esta vez, Ayman al Zawahri se abandonaba a la retórica racista negra para, con los argumentos de un musulmán afroamericano herético respecto al islam sunita de Al Qaeda como fue Malcolm X, arremeter contra Obama y calificarle de “esclavo negro al servicio de los blancos”. Los insultos del segundo de Al Qaeda no serán nuevos para el nuevo presidente de Estados Unidos. Durante años, Obama coqueteó con personajes próximos al terrorismo militante racista negro, y durante más años todavía el ya presidente electo de los Estados Unidos asistió junto con su mujer y sus hijas a los no menos incendiarios sermones del no menos racista reverendo Jeremiah Wright, y con él rezaba y de él recibía consejos e inspiración espiritual, como el propio Obama reconocía en uno de sus libros, anterior al repudio del violento frenesí del pastor cristiano negro.

Canción infantil: "Asesinad a Obama"

Sin embargo, lejos aparentemente de la vacía y patética histeria de Al Qaeda -aún peligrosa, según los servicios de inteligencia de Estados Unidos-, entre los musulmanes en Estados Unidos ha comenzado a cundir el desánimo, cuando no una fuerte inquietud, por los primeros nombramientos de Obama para su equipo de transición. A pesar del masivo apoyo de las capas musulmanas a la elección del senador por Illinois (ND), probablemente muy pocos serían los que esperaran que colocara a un imán para sustituir a Condoleezza Rice, pero muchos menos pensarían probablemente que, de entrada y para abrir boca, sí nombraría como su jefe de gabinete a un judío militante y abiertamente comprometido con Israel, si no con el sionismo, como Rahm Emanuel. A pesar de que los principales nodos islámicos en Estados Unidos como altmuslim.com -el mismo que participó en la nueva y alterada exacerbación de millones de musulmanes en todo el mundo por la novela ‘La Joya de Medina’ (ND)- aún mantienen la esperanza en que Obama será ‘su hombre’ dentro y fuera de los Estados Unidos, poco a poco van comenzando a matizarse las opiniones, y en esos mismos nodos se comienzan a registrar “preocupaciones” por la deriva del Obama de la transición.

Justo lo contrario ha comenzado, por la misma razón y por los mismos hechos, a registrarse entre los judíos y más notablemente en Israel, donde no se las tenían todas con el senador electo, a pesar de las rotundas afirmaciones de apoyo total de Obama a Tel Aviv frente a un Irán del que la inteligencia israelí sigue previendo que desarrolle armamento nuclear en no más de un par de años, mientras el espionaje no isralelí constanta, en todo caso, un desmesurado incremento en el enriquecimiento de uranio. Pero, más allá de la influida minoría musulmana y de la influyente minoría judía ¿qué sucede con los blancos, la minoría mayoritaria de los Estados Unidos que, en una gran parte, considera que ha perdido el control de su propio país frente a la ‘América diversa’ -y ‘extranjera’- coaligada junto a Obama? Entre las masas conservadoras blancas que optaron por la América más tradicional y segura de McCain -como mal menor, dicho sea de paso-, comienzan a aparecer inquietantes signos de que la tensión racial vuelve a rebrotar a pesar de que muchos intentan 'adaptarse' al 'hecho consumado'. En constantes chispazos por todo el país, pintadas racistas, muñecos negros colgados de sogas y hasta niños de colegio cantando en el autobús escolar “asesinad a Obama” van sembrando de inquietud a quienes confiaban en la América post-racial de un presidente electo del que sólo se destaca la mitad negra que, por otra parte, él siempre quiso destacar en su vida personal y en su trayectoria política.

Obama, el Anticristo y el 'Nuevo Orden' mundial

En paralelo, el milenarismo estadounidense ha rebrotado en toda su crudeza. Para millones de estadounidenses del integrismo cristiano blanco -y no sólo entre los grupos tan espectaculares como los de los manipuladores de serpientes (ND)-, el Obama musulmán en la sombra se ha transformado ya en el Obama Anticristo. Ya meses antes de la noche electoral, cadenas de correos electrónicos se propagaban de forma vírica por todo Internet asegurando que, “según el Apocalipsis”, el Anticristo “será un hombre, en la cuarentena, descendiente de musulmanes, que engañará a las naciones con un lenguaje convincente y que tendrá un masivo parecido con Jesucristo”. Por cierto, estas mentalidades y estos correos no son muy dados a las metáforas, de la misma forma que el islamismo contemporáneo destroza cualquier atisbo místico y gnóstico con su crédula literalidad infantil (ND). En este sentido, cuando estos correos hablan de “parecido” con Jesucristo, se refieren a “parecido físico”, y cuando recuerdan cómo el Apocalipsis menciona que el Anticristo “tendrá autoridad” durante “42 meses” antes de que llegue el Fin, lo relacionan de forma directa con los cuatro años de mandato que le aguarda al “nacido de musulmán”.

Una búsqueda en Google con los términos “Obama Antichrist” devuelve casi un millón de resultados. Las referencias en este sentido se han ido multiplicando de forma exponencial después de que el número ganador de la lotería de Illinois -el estado de Obama- recayera en el Número de la Bestia, el 666, en un ‘hecho’ que no hacía sino recrudecer el paroxismo milenarista en decenas, si no cientos, de sitios web, y en un fenómeno que atraía la atención de los grandes medios estadounidenses. Mientras, decenas de blogs dedicados al tema hacían temblar a sus lectores con las recientes e inquietantes apelaciones de los líderes internacionales a un “nuevo orden mundial”, aparentemente para la economía y los mercados crediticios, pero en realidad para toda una humanidad a la que no queda sino una sola ciudadanía global gobernada por el gran Anticristo negro nacido de musulmán que precederá a un Fin de los Tiempos que nada tiene que ver con teorías políticas históricas y sí con fuego real cayendo del cielo, quizás desde el horizonte donde se oculta el taimado y satánico Teherán.

Fuente: NuevoDigital.com "Desconcierto en los Estados Unidos de la transición: Los primeros días de Obama disparan las tensiones raciales, las desconfianzas de grupos que le apoyaron y hasta un alucinado milenarismo cristiano blanco"
Autor: Javier Monjas/ Madrid

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lunes, 10 de noviembre de 2008

EL SIGUIENTE BRETTON WOODS. Por Joseph E. Stiglitz

El mundo está cayendo en una grave desaceleración mundial, probablemente la peor del último cuarto de siglo, quizá incluso la peor desde la Gran Depresión de 1929. Una crisis que, en más de un sentido, es made in USA, fabricada en Estados Unidos.

Estados Unidos exportó sus hipotecas tóxicas al resto del mundo en forma de títulos respaldados por activos. Exportó su filosofía desreguladora del mercado libre, algo que ahora hasta Alan Greenspan, su sumo sacerdote, admite que fue un error. Exportó su cultura de irresponsabilidad empresarial y la opaca práctica de las opciones de compra de acciones, que fomentan esa mala contabilidad que, al igual que ocurrió en los escándalos de Enron y Worldcom hace unos pocos años, tan importante ha sido en este descalabro. Como colofón, EE UU ha exportado su desaceleración económica.

La Administración de Bush ha acabado haciendo lo que todos los economistas le instaban a hacer: inyectar más liquidez en los bancos. Sin embargo, como siempre, el problema está en los detalles, y puede que el secretario del Tesoro estadounidense, Henry Paulson, haya logrado incluso echar por tierra esta buena idea, ya que parece haber concebido una recapitalización bancaria que no va a producir la reactivación del crédito, algo que no sería nada bueno para la economía.

Más importancia tiene aún que las condiciones impuestas por Paulson a los bancos estadounidenses receptores de capital sean mucho peores que las dictadas por el primer ministro británico Gordon Brown (por no hablar de las que consiguió Warren Buffett cuando proporcionó mucho menos dinero a Goldman Sachs, el banco de inversión más sólido de EE UU). Los precios de las acciones demuestran que, para los inversores, éste ha sido un acuerdo excelente.

Una de las razones para preocuparse por el mal acuerdo que se ha ofrecido a los contribuyentes estadounidenses es la deuda nacional que se nos viene encima. Antes incluso de esta crisis financiera, estaba previsto que el endeudamiento de EE UU pasara de 5,7 billones de dólares en 2001 a más de 9 billones este año. Por sí sola, la deuda del presente año se acercará al medio billón, y la del año próximo, al acentuarse la desaceleración en Estados Unidos, será todavía mayor. El país necesita un gran paquete de medidas de estímulo. Pero los conservadores fiscales de Wall Street (sí, los mismos que nos han conducido a este bajón) ahora pedirán que se modere el déficit (lo cual nos recuerda a Andrew Mellon en la Gran Depresión de 1929).

Podemos decir que la crisis se ha extendido a los mercados emergentes y a los países menosdesarrollados. Por curioso que parezca, Estados Unidos, pese a todos sus problemas, sigue considerándose el lugar más seguro para depositar el dinero. Supongo que no es muy sorprendente, ya que, con todo, el aval del Gobierno de EE UU tiene más credibilidad que el de un país del Tercer Mundo.

Mientras Estados Unidos rebaña los ahorros del mundo para solucionar sus problemas, las primas de riesgo se disparan y, por todas partes, la renta, el comercio y los precios de las materias primas se hunden. Los países en vías de desarrollo van a pasarlo mal. Probablemente algunos vayan a sufrir más que otros: los que ya antes de que arreciara la crisis tenían un considerable déficit comercial, los que debían refinanciar una deuda nacional y los que mantenían vínculos comerciales estrechos con Estados Unidos. Los países que, como China, no han liberalizado del todo sus mercados financieros y de capital, se congratularán de no haber cedido ante Paulson y el Tesoro estadounidense, que les conminaban a hacerlo.

Muchos están pidiendo ayuda ya al Fondo Monetario Internacional (FMI). Lo que se teme es que, al menos en ciertos casos, el FMI retome sus antiguas y fallidas recetas, basadas en una contracción fiscal y monetaria que no hará más que incrementar la injusticia en el mundo. Aunque los países desarrollados apliquen políticas estabilizadoras anticíclicas, los que están en vías de desarrollo se verán obligados a tomar otras de carácter desestabilizador que alejarán el capital cuando más lo necesitan.

Hace diez años, en la época de la crisis asiática, se habló mucho de la necesidad de reformar la arquitectura financiera mundial. Es evidente que se hizo poco, demasiado poco. En esa época, muchos pensaban que lo que de verdad buscaban esos nobles llamamientos era impedir una auténtica reforma: los que se habían beneficiado del sistema anterior sabían que la crisis pasaría y, con ella, las demandas de reforma. No podemos permitir que eso vuelva a ocurrir.

Quizá estemos de nuevo ante una situación como la de Bretton Woods. Las antiguas instituciones han reconocido que la reforma es necesaria, pero se mueven tan lentas como los glaciares. No hicieron nada por impedir la crisis actual y preocupa que no sean capaces de reaccionar eficazmente ahora que arrecia.

Tuvieron que pasar 15 años y una guerra mundial para que el mundo se reuniera a abordar las debilidades del sistema financiero común que contribuyó a la Gran Depresión de 1929. Esperemos que en esta ocasión no nos cueste tanto tiempo, ya que, dado el grado de interdependencia global, simplemente los costes serían demasiado elevados.

Sin embargo, mientras que el antiguo Bretton Woods lo dominaron Estados Unidos y Gran Bretaña, el panorama global actual es notablemente distinto. De igual manera, las antiguas instituciones de Bretton Woods acabaron definiéndose a partir de un conjunto de doctrinas económicas que ahora se han revelado fallidas, no sólo en los países en vías de desarrollo, sino en el propio núcleo del capitalismo. La inminente cumbre mundial, para conducir realmente a la creación de un orden financiero más estable y equitativo, deberá enfrentarse a estas nuevas realidades.

Fuente: El País.com
Autor: Joseph E. Stiglitz, catedrático de Economía de la Universidad de Columbia y premio Nobel de Economía en 2001, es coautor, junto a Linda Bilmes, de The three trillion dollar war: the true costs of the Iraq conflict. © Project Syndicate, 2008. Traducción de Jesús Cuéllar Menezo.

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jueves, 11 de septiembre de 2008

"911 MYSTERIES" otra visión del 9-11.


ESTE documental llamado “911 Mysteries” es, de alguna manera, una continuidad del documental “Painful Deceptions” de Eric Hufschmid; el primero en defender la teoría de que el derrumbe del World Trade Center no fue el resultado del impacto de los aviones y posterior incendio, sino que ambas torres fueron demolidas premeditadamente mediante explosivos distribuidos a lo largo de la estructura.

¿Hubo una conspiración que utilizó sofisticadas tecnologías para implotar las torres? Lo que a primera vista parece disparatado, en 911 Mysteries es analizado paso a paso sospechando de la verdad oficial: ¿Puede el acero derretirse? ¿Pueden caer edificios a la velocidad de la gravedad sin ofrecer ninguna resistencia? (Las torres se derrumbaron completamente en 10 segundos ). ¿Qué son las explosiones que se ven en las torres mientras se derrumban? ¿Por qué hay decenas de testigos que escucharon una sucesión de explosiones -entre ellas bomberos y periodistas-? ¿Por qué entre los escombros hay columnas de acero cortadas en bisel? etc.

911 Mysteries tiene momentos sorprendentes. Uno de ellos es la entrevista en MSNBC al profesor de física Steven E. Jones de Brigham Young University (43:18), abruptamente interrumpida. Otro, las extrañas condiciones que rodearon al derrumbe de la Torre 7 (un edificio contiguo donde funcionaban varias oficinas de gobierno que implotó a las 5 de la tarde).

Este es un documental apasionante. Sus teorías son tan elocuentes como inciertas nos dejan llenos de preguntas ¿Puede (de verdad) haber existido una conspiración semejante? ¿Pueden haber sido así los hechos

Comentario: en "mirá" por Julián Gallo


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